El Padre Andrii Stebivka, sacerdote de la Eparquía greco-católica de Mukachevo, en el oeste de Ucrania, fue retenido a la fuerza por oficiales de reclutamiento y trasladado a un campo de adiestramiento militar con la intención de destinarlo al frente de batalla, según informaron sus familiares.El hecho ocurrió el lunes 12 de octubre de 2026 en un puesto de control en la región de Rivne, en el noroeste del país, cuando el presbítero, de 38 años de edad y dos de ordenación sacerdotal, regresaba de participar en unos ejercicios espirituales, dijeron los padres del sacerdote, Bohdan y Natalia Stebivka.El Padre Andrii fue trasladado recientemente de parroquia pero las demoras administrativas inherentes al cambio de encargo pastoral generaron un vacío temporal en el registro estatal que acredita formalmente la labor pastoral y el servicio ministerial de los sacerdotes en Ucrania.A pesar de los reiterados esfuerzos por acreditar su condición de ministro en activo y su servicio pastoral continuo a los fieles, las autoridades de reclutamiento desestimaron sus acreditaciones y lo derivaron a un centro de instrucción militar, donde ya habría sido asignado a un contingente de asalto especial para entrar en combate a corto plazo, de acuerdo a su familia.El Obispo de la Eparquía de Mukachevo, Mons. Teodor Matsapula, y la Nunciatura Apostólica en Ucrania realizan gestiones formales ante las instancias gubernamentales para esclarecer el estatus del sacerdote y lograr que sea restituido a su labor parroquial. Hasta el momento, las solicitudes no han recibido respuesta.El Padre Stebivka, ordenado sacerdote en junio de 2024 en la Catedral de la Exaltación de la Santa Cruz, destaca también por su labor artística como iconógrafo.A lo largo de su ministerio ha realizado composiciones sacras y ábsides en templos de Dublín (Irlanda), Boston (Estados Unidos) y en diversas ciudades ucranianas como Kiev, Zhytomyr, Rivne y Úzhgorod.Ante el riesgo inminente de que sea enviado al campo de batalla, los padres del sacerdote han hecho un llamado público a las autoridades civiles, militares y diplomáticas para que se reconozca el carácter pastoral de su vocación y se le permita continuar ejerciendo su ministerio sacerdotal en Mukachevo.