José Mourinho no llegó al Real Madrid para hacerle jugar al fútbol, llegó para meter en cintura a un vestuario plagado de egos en el que dos jugadores se enzarzaron a puñetazos y otros tres echaron un pulso al entrenador hasta forzar su despido. En ese momento Florentino Pérez eligió ponerse del lado de los jugadores y luego quiso traer a Mourinho para poner firmes a los mismos jugadores a los que había dado barra libre. Seguir leyendo....