La relación entre el Gobierno de Pedro Sánchez y los grandes sindicatos constituye una anomalía que merece una explicación más allá de las afinidades ideológicas. Según publica hoy ABC, las subvenciones directas a las centrales sindicales han pasado de 8,8 millones de euros anuales a 32 millones durante el mandato socialista, un incremento del 264 por ciento. Paralelamente, UGT y CC.OO. y sus organizaciones vinculadas han recibido más de 569 millones entre 2018 y 2025, con un aumento del 34 por ciento en las ayudas anuales de este conjunto. Una generosidad presupuestaria que contrasta con la escasa afiliación sindical, situada en el 12,5 por ciento de los asalariados, según la OCDE, cuatro puntos menos que en 2012. Esta desproporción plantea... Ver Más