Poco más de seis minutos. Es el tiempo que duró una pancarta, en la primera parte, en el fondo sur del Bernabéu que rezaba «No es fútbol, son Tebas y Negreira». Con el pitido inicial del colegiado comenzó un cántico que no es nuevo en el feudo blanco: «Corrupción en la Federación». Árbitro que, por cierto, fue silbado junto a su equipo y los que actúan desde el VAR cuando les anunciaron en la previa del partido. Para acompañar el grito se alzó la mencionada pancarta. Esta tenía un detalle relevante más allá de su contenido. Mientras que las letras del mensaje estaban escritas con pintura negra, los nombres de Tebas y Negreira lucían en azul y el rojo en clara referencia a los colores de la camiseta del Barcelona. Hubo más cánticos de protesta: «Tebas vete ya», «las manos de Tebas fuera del Madrid», «Javier Tebas dimisión», «Laporta sigue pagando» y «Negreira sigue pitando». Pasado el minuto seis de encuentro, la pancarta desapareció. A partir de este momento cesaron las protestas. Hasta el segundo acto. Tras el descanso volvió a mostrarse la pancarta en los primeros minutos y con los mismos cánticos. Y cuando la protesta parecía haber terminado, el mensaje apareció colocado, en torno al minuto 55, en la parte más baja de la grada, esta vez sin gritos de protesta y allí permaneció diez minutos más. Dio tiempo a que el gol de Mbappé desde los once metros mediante una picada por el centro tuviera lugar con dicho mensaje de fondo. Y en los instantes finales volvió a sonar el «Tebas vete ya». Minutos después de que las redes sociales aventasen los cánticos de protesta y la exhibición intermitente de la pancarta en la grada del estadio madridista, el aludido Javier Tebas respondió, como suele hacerlo, mediante un mensaje publicado en su cuenta de la red social X. Entre otros argumentos, expone: «Han bastado dos días para que los hechos me vayan dando la razón... Este 18 de octubre, Real Madrid TV vuelve a cargar contra mí y su grada de animación, coordinada y supervisada por el club, despliega una pancarta: «No es fútbol, son Tebas y Negreira». ¿También van a explicarlo como una opinión ajena al club? La coincidencia con el relato que denuncié está a la vista. Y hay algo especialmente grave: poner a personas concretas en la diana. En mi post del 16 de octubre ya recordé aquella frase: 'Te pondré en contra a toda la afición del Real Madrid y no podrás ir por la calle'. Lo ocurrido este 18 de octubre refuerza mi denuncia sobre ese intento de convertir las discrepancias con sus dirigentes en hostilidad de la afición contra una persona. Señalar, desacreditar y alimentar esa hostilidad es una enorme irresponsabilidad. Los dirigentes tienen la obligación de comprender las consecuencias de los mensajes que promueven y amplifican... La dirección del Real Madrid se ha instalado en la manipulación y la falsedad, también en sus comunicados y publicaciones oficiales. Alimentan el agravio, repiten las acusaciones, ponen personas en la diana y después se presentan como víctimas cuando se denuncia el procedimiento. Pueden seguir pidiendo mi dimisión. Las preguntas sobre sus fuentes, sus acusaciones y los horarios siguen pendientes desde el 16 de octubre. Cada día ilustran mejor lo que denuncié«.