Edición original: The Savage Sword of Conan #13 USA (Titan Comics, 2026)Edición España: La Espada Salvaje de Conan #13 (Panini Cómics, 2026)Guion: Roy Thomas, Roberto de la Torre, Enrique DueñasDibujo: Roberto de la Torre, James Castillo, Carlos GómezEntintado: Roberto de la Torre, James CastilloColor: B/NTraducción: Joan Josep MussarraRotulación: Laura SindeRealización: Forja DigitalFormato: Rústica · 64 páginas · 8,95 €Sabor clásico en La Espada Salvaje de Conan«… qué visión para unos ojos ancianos!»La reseña de esta semana se sale un poco de mi ámbito habitual, pero creo que la actual serie de La Espada Salvaje de Conan, editada por Titan Comics y publicada en España por Panini, merece un poco más de atención. Además, estamos ante un cómic de fantasía y Titan es una editorial europea, así que vamos allá.Hasta el momento, la colección de La Espada Salvaje de Conan de Titan nos ha ofrecido historias a cargo de equipos artísticos muy variados, entre los que encontramos al principal guionista actual del personaje, Jim Zub, a veteranos como Fabian Nicieza, y a artistas completos como Patrick Zircher o Liam Sharp. Sin embargo, hay un equipo que destaca especialmente por su capacidad para recuperar la esencia clásica del personaje: el formado por Roy Thomas y Roberto de la Torre.La relación entre Roy Thomas y Conan se remonta a los mismos orígenes del personaje en el mundo de las viñetas. Durante décadas, Thomas ha sido uno de los guionistas que mejor han sabido trasladar las aventuras del cimerio al lenguaje del cómic. Por su parte, Roberto de la Torre cuenta con una larga trayectoria en el mercado estadounidense, con trabajos para Marvel y Valiant. Fue también el elegido para relanzar Conan el Bárbaro en su nueva etapa en Titan Comics, dejando a los lectores maravillados con un arte de fuertes reminiscencias al gran John Buscema.Glorioso Conan en blanco y negroEl tándem formado por Thomas y De la Torre ofrece una visión clásica de Conan, con una prosa y un apartado gráfico que evocan la época más gloriosa del personaje. Ambos ya colaboraron en el séptimo número de la colección, donde dejaron una buena muestra de lo que son capaces de hacer juntos. Ahora, en la entrega número 13, vuelven a regalarnos otra pequeña maravilla de espíritu clásico y acabado espectacular.La acción nos sitúa en Hyrkania, durante la etapa en la que Conan trabaja como mercenario a las órdenes del príncipe de Turan. Tras un intento fallido de robar un diamante legendario, el cimerio emprende la huida hacia las tierras de Khitai en compañía de Atta, otro ladrón, y de la misteriosa Zaria, a quien rescatan de unos esclavistas.Antes de llegar a su destino, los tres pasan por la remota aldea de Shukhan, donde descubrirán que el diamante que codiciaban es mucho más que una simple joya. Allí también se pondrán a prueba las lealtades de todo el grupo y saldrán a la luz peligros que van mucho más allá de lo que imaginaban.La historia parte de un argumento de Roberto de la Torre al que Thomas ha añadido los diálogos y su característica prosa. Estamos ante un relato clásico de aventuras, con peleas, persecuciones, tesoros míticos, traiciones, criaturas monstruosas y mujeres fatales. Un cóctel que encaja al cien por cien con el ADN de Conan.Es cierto que Thomas no es el dialoguista más sutil del mundo y que su prosa puede resultar, en ocasiones, demasiado florida. Sin embargo, su estilo forma parte de la identidad del personaje y contribuye a recrear esa atmósfera de aventura épica que tan bien le sienta al cimerio. El resultado es genuino y se disfruta de principio a fin, sin complejos ni necesidad de renunciar a las señas de identidad que han convertido a Conan en un icono del género.Quien tuvo que disfrutar de lo lindo trabajando en esta historia fue Roberto de la Torre. Se nota que el argumento es suyo y que ha aprovechado la ocasión para regalarse unos cuantos momentos de lucimiento artístico. Y vaya si lo consigue: el resultado es excepcional.Sin renunciar a la influencia de John Buscema, cuyo estilo sigue siendo una referencia insuperable para muchos artistas que se acercan al personaje, De la Torre despliega un impresionante abanico de recursos gráficos que dota al cómic de un acabado visual de primer nivel. Su dominio de la anatomía, la fluidez del trazo y un entintado de gran expresividad se combinan con una narrativa sobresaliente con la que nos regala maravillosas y contundentes secuencias de acción.El relato, de 48 páginas, es un excelente ejercicio de nostalgia bien entendida y perfectamente ejecutada. Respeta el legado del personaje, rinde homenaje a algunos de los artistas más importantes de su trayectoria en las viñetas y, al mismo tiempo, demuestra que todavía hay nuevas historias que contar. Porque recuperar el espíritu clásico no significa limitarse a repetir fórmulas del pasado, sino comprender qué las hacía funcionar y encontrar la manera de mantenerlas vivas. Y eso es precisamente lo que consiguen Thomas y De la Torre: un Conan reconocible, salvaje y espectacular, pero narrado con una energía visual que lo hace plenamente disfrutable para los lectores de hoy.La revista incluye, además, un segundo relato protagonizado por Solomon Kane, quizá el otro personaje de Robert E. Howard que más partido está sacando a esta etapa de Titan Comics. Enrique Dueñas y James A. Castillo narran el encuentro entre el puritano y unas oscuras criaturas que secuestran a los niños de una aldea. Se trata de una historia contundente y directa que podría encajar perfectamente en una antología de Hellboy, tanto por su planteamiento argumental como por el estilo visual de James A. Castillo.A diferencia de lo sucedido con la última etapa de Marvel al frente de los derechos de los personajes de Robert E. Howard, Titan ha conseguido devolver la razón de ser a una cabecera como La Espada Salvaje de Conan. La editorial respeta sus señas de identidad y apuesta por equipos artísticos solventes, capaces de ofrecer distintas interpretaciones del bárbaro cimerio y de otras creaciones del escritor tejano.Y, entre todos estos equipos, el formado por Roy Thomas y Roberto de la Torre es el que, a mi juicio, está ofreciendo la visión más clásica y auténtica del personaje. Una combinación de veteranía, respeto por el material original y talento artístico que demuestra que la espada y brujería de toda la vida sigue teniendo mucho que ofrecer cuando se aborda con pasión y buen hacer.↑Lo mejorEl dibujo de Roberto de la Torre. Sublime.El tono clásico de la obra.Tener a Solomon Kane de complemento.↓Lo peorQue estos dos autores no puedan mantener un ritmo más alto de producción.