Hace casi 1.000 años, un hombre sobrevivió a la invasión que cambió Inglaterra para siempre. Su tumba escondía una historia mucho más compleja de lo esperado

Wait 5 sec.

Un esqueleto enterrado poco después de la conquista normanda ha permitido reconstruir el rostro de un hombre del siglo XI. Sus huesos, su ADN y tres misteriosos bastones revelan una identidad que desafía las fronteras medievales.