Sylvester Stallone es un apasionado de la relojería de lujo y uno de los coleccionistas de piezas de alta gama más conocidos del mundo. En los últimos años ha subastado varios ejemplares y no los más comunes o baratos, sino que el actor llegó a vender por 5,4 millones de dólares un Patek Philippe Grandmasterr Chime 6300 , pieza que la relojera creó especialmente para la subasta benéfica Only Watch de 2019. Así pues, no es de extrañar que el intérprete de Rocky aparezca con auténticas joyas en cada evento o espacio público. En una de las últimas entrevistas concedidas, lució un Rolex Daytona fuera de catálogo con referencia 126538 TBR cuyo precio en páginas especializadas roza el millón de euros . Se trata de un ejemplar con esfera de piedra dura veteada de color turquesa y caja de oro amarillo de 18 quilates de 40mm. Su llamativa tonalidad contrasta con los diamantes blancos engastados en los índices horarios. Estas piedras preciosas también están presentes en el bisel, que cuenta con 36 unidades de talla trapecio . En esta versión, la emblemática escala taquimétrica ha sido sustituida por diamantes. Este modelo, que ejemplifica el compromiso de la marca con la precisión y el estilo atemporal, está equipado con una correa Oysterflex desarrollado por Rolex que combina la robustez de un brazalete metálico con la comodidad de uno de elastómero. Así, está compuesto por dos láminas metálixas curvas y flexibles recubiertas de elastómero negro de alto rendimiento. Viene con un cierre de seguridad que evita aperturas accidentales. En esa misma semana, el artista mostró otro exquisito modelo de la misma relojera suiza, un GMT – Master II Chrysocolla fuera de catálogo con referencia 126755EMSA . Se trata de un ejemplar presentado por Rolex este mismo año, una pieza con caja de oro rosa de 18 quilates que recibe su apellido de la crisocola, material utilizado en el dial, una piedra que exhibe una cautivadora mezcla de azules profundos y vetas verdes intensas, lo que garantiza que no haya dos iguales. Y como Stallone parece ser también fan de los diseños que incluyen diamantes y otras piedras preciosas, cuantos más mejor, este viene con un bisel que presenta un degradado de zafiros azules y esmeraldas verdes de talla baguette. El broche de oro –y un toque extra de esplendor– lo ponen los diamantes de talla brillante en las asas y los protectores de la corona. El precio está en unos 300.000 euros.