La inteligencia artificial prometía eliminar nuestros prejuicios. Un experimento descubrió que seguimos discriminando y fomentando la desigualdad incluso cuando nadie es humano
Un estudio con 189 trabajadores puso a prueba asistentes de IA con distintas apariencias, pero idéntica tecnología. Sus decisiones económicas revelaron una contradicción inquietante sobre los prejuicios humanos.