Podría, perdón, debería decirse que María Herrera y Ana Carrasco han sido las pioneras en un mundo de hombres. Incluso lucharon contra ellos, pero ahora que ya tienen su propio campeonato del mundo femenino, el WorldWCR, con motos Yamaha R7, bastante gordas, de 680cc y que superan de largo los 200 kilómetros por hora, compiten entre ellas en parrillas que cuentan con hasta 25 participantes.Seguir leyendo....