La intimidad que se construye en una relación de pareja no se encuentra de la misma forma con los amigos, la familia o los compañeros de trabajo. Tu novio o novia te conoce como ninguna otra persona, en lo bueno y en lo malo, y es capaz de entenderte incluso cuando incluso cuando tú mismo no lo consigues. Esta confianza en la conexión con el otro hace que, a veces, evitemos conversaciones incómodas que sí deben darse para que la relación avance. Así lo cree Marta Barranco: «Muchas veces esperamos que nuestras parejas adivinen lo que necesitamos o lo que nos hace sentir bien. Quizá para ellas no son importantes». Ella es psicóloga y trata a muchas parejas que acuden a su ayuda para solucionar sus problemas de comunicación. En un vídeo que ha publicado en su perfil de TikTok ( @psicologamartabarranco ) recientemente, la experta cuenta la historia de una pareja iba a su sesión porque ella sentía que él no la cuidaba. «Le pedí un ejemplo, y ella me dijo que había tenido una revisión de un médico, que para ella eso era algo importante y que él no la había acompañado», expone. La justificación del chico fue la siguiente: «Él le dijo: 'Pero es que nunca me dijiste que te acompañara'. A lo que ella le respondió que es que no tenía que decirle todas las cosas que para ella eran importantes, porque si de verdad la conociera, hubiera sabido que era importante para ella que él la acompañara al médico y lo hubiera hecho». En esta pareja había dos roles muy marcados. Ella, que creía que la buena conexión con su novio resolvería todas las conversaciones y que se podía dar por hecho que compartían su prioridades. Él, en cambio, no era consciente de que ella necesitaba una implicación mayor por su parte porque ni ella se lo había comunicado ni él lo había intuido por el contexto. La chica argumentó que «si no lo hacía», si no le leía la mente, «era porque no la quería lo suficiente y porque no la cuidaba lo suficiente». «Que si ella tenía que pedirlo, él lo iba a hacer porque estaba obligado o forzado a hacerlo». O el interés salía de forma natural o el getso perdía valor a ojos de ella. La psicóloga vio en esta pareja una dinámica que más novios tienen sin darse cuenta. «La cuestión es que muchas veces esperamos que nuestra pareja adivine lo que necesitamos, lo que queremos o lo que nos haría sentir bien. Pero nuestra pareja tiene su forma de hacer las cosas, su educación y las cosas que para él son importantes», insiste. «A lo mejor para mí es importante que me acompañe al médico, pero para mi pareja no lo es porque suele ir al médico solo y es algo a lo que no le da mucha importancia», apunta. La solución es que aprendamos a pedir las cosas que para nosotros son importantes y confiemos en que la respuesta del otro saldrá del corazón y no de la presión. Porque el problema no es pedir las cosas, «el problema es si pides algo que para ti es importante y sistemáticamente ese algo no ocurre, no se da, eso es un problema , porque ahí la persona de verdad te estará diciendo que le da igual lo que tú le estás pidiendo». Puede que esa chica tuviera miedo de pedir y no recibir una respuesta a cambio. «Pero si tú pides algo y la otra persona intenta tenerlo en cuenta y hacerlo si es posible, eso te está enseñando que te está escuchando, que está teniendo en cuenta lo que tú le pides y que está cuidando lo que es importante para ti», señala la psicóloga. La situación no es grave si a la otra persona no le salen ciertas cosas, porque « hay cosas que no le van a salir porque a lo mejor para esa persona no son importantes, y esto no es algo malo ». No es algo malo, ser distintos es natural y bueno para una relación. «La gravedad está en que tú pidas cosas y esas cosas nunca se den porque la otra persona no quiere hacer un esfuerzo por hacerlas». A esa pareja y a todas las que le escuchan, Marta Barranco tiene un mensaje esencial. Dice: «Que tú le pidas una cosa a tu pareja y tu pareja lo haga por ti significa que tu relación es un lugar en el que puedes hablar y vas a ser escuchada, en el que puedes hablar y vas a ser tenida en cuenta, y en el que tú puedes hablar y la otra persona va a hacer lo posible para que eso que tú pides y eso que para ti es importante se dé. Y esto vale mucho».