En escenarios de alta deuda, un programa de ajuste equivalente al 1 % del PIB basado en el aumento de impuestos reduce el crecimiento económico en aproximadamente 3,1 puntos porcentuales. Cortesía Crowe CoUn nuevo estudio publicado como documento de trabajo del programa Initiative for Policy Dialogue de la Universidad de Columbia, en el cual participó ANIF, concluye que cuando se persigue un ajuste fiscal y se está entre aumentar los impuestos o hacer recortes de gasto, el primer camino tiene más implicaciones sobre el crecimiento económico.La investigación, titulada «Fiscal Adjustments in Latin America: The Role of Composition and Public Debt» y liderada por José Ignacio López y Jonathan Malagón, arroja luz sobre una decisión que enfrenta Colombia en medio del desajuste fiscal: cómo sanear las finanzas públicas sin destruir el dinamismo económico. La evidencia analizada, que abarca 61 episodios de consolidación fiscal en nueve economías de América Latina entre 1989 y 2024, revela una disparidad alarmante cuando los niveles de deuda pública son elevados, tal como ocurre actualmente en Colombia.Según el informe, en escenarios de alta deuda, un programa de ajuste equivalente al 1 % del PIB basado en el aumento de impuestos reduce el crecimiento económico en aproximadamente 3,1 puntos porcentuales. En contraste, un ajuste de la misma magnitud basado en el recorte de gasto solo golpea el crecimiento en 0,7 puntos porcentuales. Esto significa que, bajo las condiciones actuales de endeudamiento, subir impuestos castiga la economía hasta cuatro veces más que recortar los gastos gubernamentales.¿Por qué es más efectivo recortar el gasto?El estudio identifica que la diferencia radica en las señales que se envían al mercado y el impacto directo en los agentes económicos.Los recortes de gasto envían una señal de compromiso duradero con la sostenibilidad fiscal, lo que reduce la prima de riesgo soberano y los costos de financiamiento, mitigando el impacto negativo en la demanda.Por el contrario, las alzas tributarias afectan directamente el consumo, la producción y las decisiones de inversión, especialmente cuando la carga impositiva ya es alta o la confianza empresarial es frágil.La investigación no solo analizó el crecimiento, sino también la efectividad del ajuste a largo plazo. Los resultados muestran que los ajustes basados en gasto tienen una mayor probabilidad de generar mejoras persistentes en las cuentas fiscales. Específicamente, tres años después de iniciado el proceso, la probabilidad de éxito de una consolidación basada en gasto es 16 puntos porcentuales superior a la de una basada en impuestos.Para ANIF y los autores del estudio, un ajuste fiscal en Colombia es impostergable e inevitable. Sin embargo, el mensaje para el próximo gobierno es claro: la calidad del ajuste es tan vital como su magnitud.El documento advierte que reducir el gasto no debe significar recortes indiscriminados. El objetivo debe ser corregir ineficiencias y eliminar programas de baja efectividad, mientras se protege rigurosamente la inversión pública de alto impacto y el gasto social bien focalizado. Para ANIF, en un país con las necesidades de Colombia, elegir el camino del gasto sobre el de los impuestos no es solo una cuestión de cuentas, sino de preservar la capacidad de la economía para crecer y generar bienestar en el largo plazo.—