Marcos Apud, experto en longevidad: «El cuerpo avisa mucho antes de que aparezca una enfermedad. El problema es que ignoramos esas señales»

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Existe una creencia muy arraigada de que envejecer con mala calidad de vida es un destino inexorable. A menudo asumimos que la acumulación progresiva de pequeñas dolencias —molestias en las articulaciones, pérdida de agilidad o cansancio recurrente— forma parte de un proceso natural ante el que solo queda resignarnos. Se trata de una visión que reduce el paso del tiempo a un simple desgaste biológico. Pero, en realidad, muchas de estas dolencias no son consecuencia directa e inevitable de la edad, sino del estilo de vida, el sedentarismo o la falta de cuidado preventivo. Además, las personas tienden a encasillar el envejecimiento dentro de una dimensión puramente estética y corporal. Nos preocupan las arrugas o las canas, como si la alteración de la apariencia definiera la decadencia de una persona. Reducir la vejez a una batalla perdida contra el espejo nos impide entender que la vitalidad trasciende esa imagen externa, puesto que cumplir años no equivale a desmoronarse. Porque envejecer de forma óptima significa, sobre todo, alcanzar una edad avanzada conservando la lucidez y el bienestar integral. Mantener la claridad mental, la agilidad cognitiva y, fundamentalmente, un propósito de vida definido son los verdaderos pilares de un envejecimiento saludable . En esta línea se manifiesta Marcos Apud, psicólogo argentino, experto en neurolongevidad y biohacking. Apud, que ya ha publicado dos libros sobre neurolongevidad, acumula ya varios años inculcando a las personas sobre cómo pueden influir los hábitos en la salud cerebral y en una esperanza de vida saludable. Para ello, en una entrevista a 'El Mundo', este biohacker ha subrayado la importancia de escuchar el cuerpo como antídoto para prevenir enfermedades. « El mayor error es esperar . Esperar el síntoma, esperar el diagnóstico de una enfermedad, esperar que algo falle para recién entonces actuar. Vivimos en una cultura médica reactiva : el sistema está diseñado para tratar enfermedades, no para prevenirlas. Y eso nos condicionó a creer que cuidar la salud es algo que se hace cuando algo ya está roto », declara. De ahí que Apud señale que «el cuerpo siempre avisa antes de que enfermemos. El problema es que aprendimos a ignorar esas señales, a silenciarlas con café, con analgésicos, con pantallas, con el ritmo frenético del día a día». ¿Y cuáles son esas señales? «Las más frecuentes: fatiga que no cede con el descanso , sueño no reparador o dificultad para conciliar el sueño, irritabilidad sin causa aparente, dificultad para concentrarse o falta de claridad mental, digestión alterada de forma crónica, infecciones frecuentes que indican un sistema inmune comprometido, pérdida de libido, dolores musculares o articulares persistentes, y ese estado de 'funcionar pero no vivir' . Es decir, estar presente físicamente, pero ausente en energía y vitalidad», asegura Marcos Apud en 'El Mundo'. Estos avisos que comenta Apud que nos da nuestro cuerpo a lo largo del tiempo pueden mitigarse si se combaten con margen. Para ello, por ejemplo, este biohacker destaca que, entre otros factores, es fundamental contar con un propósito en la vida. «El propósito no es un lujo filosófico: es una necesidad biológica . Quien no tiene un para qué profundo, difícilmente sostenga los hábitos que lo van a llevar a una vida larga y plena», sentencia Apud.