La crisis migratoria en Ceuta y Melilla persiste, con miles de migrantes, en su mayoría subsaharianos, en situación precaria y sin alimentos, aunque la Cruz Roja ya reparte comida. El Gobierno de Ceuta cifra entre 3000 y 5000 los migrantes, mientras el ejecutivo central rebaja los datos. La ministra de Defensa, Margarita Robles, exige responsabilidades a Marruecos, rompiendo la línea oficial de colaboración. La oposición critica a Pedro Sánchez por su gestión y por estar de vacaciones. A nivel europeo, Italia suspende el acuerdo Schengen con España con controles aleatorios, y Francia refuerza su frontera. Otros países como Dinamarca y Países Bajos también muestran preocupación. La Comisión Europea, a través de Ursula von der Leyen, pide más control en las fronteras exteriores. El Gobierno español se contradice sobre si el CNI le informa de la magnitud de la crisis. La ciudad de Ceuta intenta recuperar la normalidad, pero muchos negocios permanecen cerrados por el miedo, y los ...