Rusia presenta un sistema que ataca a los satélites Starlink desde tierra

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Rusia ha presentado un sistema para bloquear Starlink desde tierra sin atacar los terminales que utilizan sus comunicaciones. Volna Kupol Garant dirigiría señales de radio concentradas hacia los satélites en órbita, saturaría sus antenas receptoras y dejaría temporalmente sin servicio a los usuarios situados bajo la zona cubierta por la interferencia.Según recoge TechRadar, el objetivo no son las antenas instaladas en tierra, como ocurre con buena parte de los inhibidores convencionales, sino los propios satélites de SpaceX. La idea es impedir durante unos minutos que puedan atender a los terminales situados debajo, aunque el aparato continúe intacto y siga moviéndose en su órbita.Un haz estrecho contra satélites a 500 kilómetros Dmitry Kuzyakin, diseñador general del centro responsable del proyecto, explica que el bloqueo duraría mientras el satélite recibiese la señal. “Volna no destruye físicamente la nave espacial, pero durante la ‘iluminación’ bloquea la capacidad de un satélite concreto para atender a los terminales terrestres”, asegura al explicar el funcionamiento previsto.Para lograrlo, el sistema generaría interferencias en ocho bandas de transmisión utilizadas por Starlink, cada una con un ancho de 62,5 MHz. La emisión saldría de un conjunto direccional de antenas en fase, capaz de concentrar la energía en un haz estrecho y apuntarlo hacia satélites situados, según Kuzyakin, a unos 500 kilómetros de altura.El conjunto completo emplea seis módulos con doce antenas orientables, todas protegidas por radomos que permiten el paso de las ondas de radio. Pueden funcionar desde los propios remolques o instalarse por separado sobre el terreno, una disposición que serviría para adaptar el despliegue y cubrir una zona de interferencia de hasta 20 kilómetros cuadrados.Ese tamaño también introduce una limitación evidente: un despliegue difícil de ocultar durante su funcionamiento. Las numerosas antenas tendrían que quedar expuestas para orientar los haces, lo que podría facilitar su localización mediante medios de inteligencia electrónica. Cuanto mayor sea la instalación, más sencillo resultaría detectar desde dónde está emitiendo.La guerra electrónica salta del suelo a la órbita Satélite de StarlinkStarlink lleva años siendo una red esencial para las comunicaciones ucranianas, sobre todo allí donde las infraestructuras convencionales han quedado dañadas. El sistema ruso encajaría en la guerra por el espectro electromagnético, en la que cortar una señal puede dejar aisladas unidades y equipos militares sin necesidad de destruirlos físicamente.El conflicto ya ha dejado otros ataques contra señales de navegación por satélite. Ucrania ha empleado inhibidores contra las señales rusas, incluidas las utilizadas para guiar bombas planeadoras con GLONASS, mientras Moscú ha ido modificando antenas y sistemas de guiado para mantenerlas operativas incluso frente a nuevas interferencias en combate.Los responsables de Volna Kupol Garant sostienen que podría interrumpir incluso otras operaciones espaciales, pero esa capacidad no ha sido comprobada por fuentes independientes. Tampoco consta que el sistema se haya utilizado en Ucrania. Por ahora solo existen las especificaciones difundidas por sus desarrolladores, sin pruebas externas que permitan medir su alcance real contra Starlink.