Dos años después de la investidura de Salvador Illa, el Govern y los partidos se van de vacaciones con la confirmación del gran movimiento sísmico que se presume en el horizonte. La distensión que acompañó al fracaso del 'procés' independentista dejó paso a una estabilidad que puede verse sacudida el próximo curso político, en el que habrá elecciones municipales y generales, por el auge de Aliança Catalana. El partido de extrema derecha independentista que lidera la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, mantiene una escalada que hace temblar al resto de formaciones y que, sumada al desgaste del PSC en el Ejecutivo, amenaza con complicar la futura gobernabilidad.Seguir leyendo....