La muerte de un familiar no solo abre un periodo de duelo. También obliga a afrontar trámites urgentes, decisiones económicas y gestiones bancarias que muchas familias no habían previsto. En pocas horas hay que organizar el funeral, contactar con la funeraria, revisar si existía seguro de decesos, pedir certificados y empezar a ordenar una herencia que todavía no está repartida.Seguir leyendo....