NVIDIA no tiene buena reputación en Linux y las razones son bien conocidas: controladores cerrados, una relación complicada con la comunidad y, en general, una forma de actuar que durante años ha generado más molestias de lo deseable. Y no es que NVIDIA funcione mal en Linux. De hecho, el soporte es bueno, aunque conlleve lidiar con todos los problemas señalados.De manera diametralmente opuesta, AMD e Intel representan una alternativa más alineada con el desarrollo abierto propio del ecosistema y, en consecuencia, gozan de un mejor soporte e integración con la pila gráfica de Linux, lo que se traduce en una mejor aceptación por parte del usuario. Sin embargo, cuando llega el momento de comprar un equipo con gráfica dedicada, la teoría choca con la realidad.NVIDIA sigue siendo la referencia en rendimiento, disponibilidad y soporte de aplicaciones especializadas, hasta el punto de que incluso las marcas de ordenadores con Linux recurren mayoritariamente a sus GPU. Es una contradicción solo aparente, pero también el origen de una de las discusiones más recurrentes del mundillo: si AMD encaja mejor con Linux, ¿por qué tantos equipos —en particular, los portátiles— traen una NVIDIA?Aprovechando la colaboración que mantenemos con TUXEDO Computers, les hemos trasladado esta y otras cuestiones relacionadas con el estado de NVIDIA en Linux, para que una compañía especializada en hardware para Linux y directamente implicada en el asunto ponga algo de luz sobre una situación que, desde fuera, puede parecer contradictoria.Este artículo no es una entrevista al uso, sino un cuestionario técnico dirigido a una voz autorizada que responda a muchas de las preguntas que le rondan a uno la cabeza cuando aborda el tema… Y a las que van surgiendo sobre la marcha, todo ello a través de diferentes bloques y con un denominador común: ¿por qué NVIDIA es la referencia incluso en Linux? No como opción recomendada, sino como opción mayoritaria.La mala reputación de NVIDIA en Linux¿Cuál diríais que es el factor más importante detrás de la imagen negativa de NVIDIA en Linux?Cuando Linus Torvalds dijo públicamente «Fuck you, NVIDIA», estaba criticando la política de controladores extremadamente cerrada que NVIDIA mantenía en aquel momento. Durante muchos años, NVIDIA proporcionó controladores gráficos privativos, ofreció documentación limitada y mostró poca colaboración con los desarrolladores del kernel, lo que dificultó la integración. Dentro de la comunidad Linux, este enfoque se considera lo contrario del desarrollo abierto. Se valoró de forma especialmente crítica que incluso Android, como plataforma basada en el kernel Linux, recibiera pocas contribuciones o poco soporte directo por parte de NVIDIA dentro del ecosistema del kernel.Mirando al presente: ¿qué es lo que más ha mejorado NVIDIA en Linux durante los últimos años y cuál sigue siendo su principal carencia?En los últimos años, NVIDIA ha logrado avances apreciables, especialmente con sus módulos para el kernel de Linux: módulos abiertos del kernel y una integración significativamente mejor con las versiones modernas del kernel. Además, ha mejorado la paridad de funciones entre los controladores de Windows y Linux, lo que significa que muchas características están ahora disponibles en ambas plataformas.También puede apreciarse indirectamente una mejora clave en el ámbito de las GPU híbridas: durante mucho tiempo, la situación en este campo fue tan problemática en gran medida porque NVIDIA sencillamente no ofrecía soporte oficial y completo en sus controladores para Linux. El hecho de que la conmutación bajo demanda funcione ahora de manera fiable ya supone, por sí solo, un avance significativo.Sin embargo, sigue existiendo una limitación estructural: partes del controlador en espacio de usuario y de la pila gráfica continúan siendo privativas. Esto sigue provocando fricciones. En una comparación directa, también resulta evidente que el rendimiento del controlador de NVIDIA en Linux sigue por detrás de su equivalente para Windows en algunos escenarios, mientras que AMD e Intel suelen alcanzar un nivel de rendimiento más equilibrado en ambas plataformas.NVIDIA recomienda ahora utilizar por defecto los módulos abiertos del kernel con las GPU Turing y posteriores. ¿Hasta qué punto cambia esto el panorama real en Linux? ¿Es una mejora fundamental o llega demasiado tarde para reparar su reputación?La transición a módulos abiertos del kernel para las GPU Turing y posteriores supone, principalmente, un paso hacia estructuras de licencias y desarrollo más claras. Elimina algunas de las zonas grises anteriores y también puede mejorar la capacidad de depuración en el contexto del kernel.Sin embargo, cambia menos en lo que respecta a los retos fundamentales del día a día: dado que el controlador sigue desarrollándose y distribuyéndose fuera del árbol principal del kernel, los problemas relacionados con la integración y la experiencia desde el primer arranque permanecen. En la práctica, es precisamente aquí donde siguen apareciendo la mayoría de los puntos de fricción en Linux.Gráficos híbridos y experiencia de usuarioLa experiencia con NVIDIA en Linux sigue siendo desigual en función de la distribución, el entorno de escritorio y, sobre todo, el tipo de dispositivo. Esto se nota especialmente en los portátiles con gráficos híbridos, un ámbito en el que Ubuntu ha destacado por ofrecer una integración particularmente accesible, mientras que otras distribuciones lo abordan con diferentes niveles de automatización, estabilidad y mantenimiento.Ubuntu ha sido una referencia en este terreno durante años. ¿Qué hace mejor que otras distribuciones?Desde nuestra perspectiva, hoy apenas hay diferencias relevantes entre distribuciones, siempre que los controladores actualizados de NVIDIA estén disponibles en los repositorios de paquetes y que el instalador —ya sea automáticamente o con el consentimiento del usuario para instalar controladores de terceros— los integre correctamente.Ubuntu también tenía su propia alternativa un tanto «hacky» al modo bajo demanda, que anteriormente resultaba problemático. Sin embargo, este enfoque está desapareciendo gradualmente, ya que el método bajo demanda estandarizado se ha vuelto más estable, aunque todavía no sea especialmente transparente.El reto fundamental, no obstante, permanece: existen múltiples enfoques en competencia para gestionar las GPU híbridas dentro del sistema, cada uno con sus propios inconvenientes. Los nuevos desarrollos —por ejemplo, aquí y aquí— muestran avances, pero llevan años progresando muy lentamente.En lugar de hablar del modo «bajo demanda» en términos abstractos: ¿hasta qué punto comparten las distribuciones el mismo mecanismo técnico y dónde se diferencian realmente en la experiencia de usuario?Hoy, el modo bajo demanda es, en esencia, el enfoque estándar en casi todas las distribuciones. Aunque las implementaciones técnicas se han revisado varias veces, el principio básico —ejecutar aplicaciones concretas en la GPU dedicada— y la forma en que los usuarios interactúan con él se han mantenido prácticamente iguales.Históricamente, existían otros dos enfoques: uno consistía en iniciar una sesión de escritorio independiente sobre la dGPU, un concepto que hoy está prácticamente obsoleto. El otro era el modelo clásico de «forzarlo todo sobre una única GPU» mediante diversos ajustes de configuración, como ocurría en las configuraciones antiguas de Ubuntu. Estas variantes exigían a menudo reinicios frecuentes y ahora solo funcionan de forma limitada bajo Wayland. En consecuencia, su soporte también se está retirando gradualmente de TUXEDO OS.¿Por qué otras distribuciones no ofrecen una integración igualmente fluida o accesible de la GPU dedicada bajo demanda?En primer lugar, nos gustaría discrepar hasta cierto punto: otras distribuciones también están haciendo un trabajo muy sólido a la hora de integrar NVIDIA en la pila de Linux.La diferencia reside menos en una capacidad fundamental y más en la filosofía. Sistemas como Debian evitan intencionadamente preinstalar componentes privativos, lo que dificulta una integración directa y fluida de NVIDIA. Mientras no haya pilas de controladores completamente abiertas, el soporte de GPU híbridas en algunas distribuciones seguirá requiriendo un esfuerzo adicional de integración.Nosotros abordamos este aspecto mediante nuestros propios ajustes del kernel, los controladores y la gestión de energía en TUXEDO OS, así como mediante una estrecha adaptación a nuestro hardware, con el objetivo de conseguir una experiencia desde el primer arranque más consistente.¿Hasta qué punto influye el soporte de NVIDIA en que TUXEDO OS esté basado en Ubuntu? *La comunicación con NVIDIA es independiente de la base concreta de TUXEDO OS. Existe contacto técnico directo y soporte ocasional, por ejemplo, en relación con problemas de los controladores o cuestiones específicas de hardware, pero esto no está ligado al hecho de que el sistema esté basado en Ubuntu. Utilizamos Ubuntu como base por otras razones.* Con posterioridad a esta conversación supimos que la distro da el salto a Debian en su próxima versión.Considerándolo por separado: ¿en qué situación se encuentra actualmente NVIDIA en Linux en el ámbito de los gráficos híbridos, en comparación con AMD e Intel, y qué problemas quedan por resolver en la experiencia de usuario?En el ámbito de los gráficos híbridos, la situación actual es, en esencia, similar para NVIDIA, AMD e Intel: el enfoque bajo demanda se ha establecido como estándar común.En el pasado, sin embargo, este modelo presentaba algunas debilidades técnicas. En ocasiones, el funcionamiento no era fiable y se producían problemas como cuelgues o pantallas negras. Las causas solían ser configuraciones defectuosas o ausentes, así como errores en versiones concretas de los controladores de NVIDIA. Estos problemas se han resuelto en gran medida en todas las distribuciones y, en general, los controladores se han vuelto significativamente más estables.Las penalizaciones de rendimiento anteriores también tienen hoy una importancia menor. En comparación con el modo tradicional «solo NVIDIA», han desaparecido en gran medida; en algunos casos, el modo bajo demanda resulta incluso más eficiente, ya que normalmente solo determinadas aplicaciones utilizan la dGPU y no se produce una sobrecarga innecesaria por cambios de contexto. La situación relacionada con el comportamiento de inicio de las aplicaciones también ha mejorado: mientras que anteriormente los programas tenían que lanzarse de forma explícita sobre la GPU, los motores de juego modernos, así como Wine y Proton, detectan ahora las GPU disponibles y seleccionan automáticamente la más potente.Los retos que permanecen actualmente están relacionados principalmente con la experiencia de usuario. A menudo no resulta transparente qué GPU está utilizando realmente una aplicación y no existe una interfaz gráfica central y unificada para controlarlo. En algunos casos, solo está disponible la línea de comandos, y las opciones gráficas existentes no se aplican de manera consistente a todos los métodos de lanzamiento. Como resultado, la tecnología es estable, pero desde la perspectiva del usuario todavía carece de una integración plenamente coherente e intuitiva.Rendimiento, IA y juegosPese a todo, el rendimiento de NVIDIA en Linux suele ser bastante bueno, tanto en juegos como en cargas de trabajo profesionales. Históricamente, su principal carencia no ha sido el rendimiento bruto, sino la experiencia general en el escritorio y la integración con el sistema.Discrepamos en parte con esa afirmación. Según nuestra experiencia, el rendimiento en Linux de los controladores de NVIDIA queda por detrás de la versión para Windows sobre el mismo hardware en muchos escenarios. Con AMD e Intel, el panorama es más equilibrado: el rendimiento gráfico en Linux y Windows suele ser comparable, algo que se debe en gran medida a su integración más profunda en la pila gráfica abierta.Más allá del rendimiento bruto y de la distribución utilizada, ¿existe hoy una diferencia significativa en la práctica entre utilizar AMD o NVIDIA en Linux?En el uso cotidiano, las diferencias se han reducido considerablemente, pero no han desaparecido por completo. AMD se beneficia de que sus controladores y buena parte de la pila gráfica estén integrados directamente en el kernel y en la pila abierta Mesa. Esto suele traducirse en una experiencia muy fluida de «encender y que todo funcione».Al mismo tiempo, la mayoría de las distribuciones actuales también detectan de forma fiable los sistemas con hardware de NVIDIA e instalan los controladores adecuados automáticamente o mediante indicaciones sencillas al usuario, por lo que la integración básica ya funciona bien.NVIDIA, aun así, sigue teniendo fortalezas claras en el ecosistema de aplicaciones especializadas, especialmente en cargas de trabajo de inteligencia artificial, flujos basados en CUDA o determinadas canalizaciones de renderizado, donde el soporte de software es muy amplio y está bien asentado.Con el auge de la inteligencia artificial local, CUDA sigue siendo uno de los argumentos más sólidos de NVIDIA. ¿Creéis que AMD tiene opciones reales de competir en Linux a corto plazo en este terreno con ROCm?CUDA sigue siendo el estándar de facto para muchos frameworks de inteligencia artificial y modelos de lenguaje, pero AMD ha logrado avances significativos con ROCm durante los últimos años. Hoy, muchas cargas de trabajo populares de inteligencia artificial ya pueden ejecutarse sobre hardware de AMD con relativamente poco esfuerzo adicional. En la práctica, no obstante, ROCm todavía afronta dificultades, especialmente en lo relativo a la instalación, el soporte de las distribuciones y la disponibilidad de paquetes actualizados en las diferentes distribuciones Linux. AMD está reduciendo claramente la distancia y la situación es mucho mejor que hace apenas unos años. Dicho esto, CUDA sigue beneficiándose de un ecosistema mayor, un soporte de software más amplio y una experiencia de usuario más madura. A corto plazo, esperamos que AMD se convierta en una opción cada vez más viable para los usuarios de Linux interesados en la inteligencia artificial local, pero en este momento NVIDIA todavía conserva una ventaja en compatibilidad y facilidad de uso.Si nos centramos únicamente en los juegos en Linux, ¿cuál ofrece actualmente el mejor equilibrio: AMD o NVIDIA?Para jugar exclusivamente en Linux, AMD se ha consolidado durante los últimos años como una opción especialmente equilibrada. Gracias a los controladores completamente abiertos en el kernel y en la pila Mesa, buena parte funciona directamente. Con un rendimiento comparable al de Windows, las GPU de AMD a menudo ofrecen incluso un mejor rendimiento e integración en Linux.Existen, sin embargo, dos limitaciones prácticas: en primer lugar, actualmente no hay un equivalente directo a NVIDIA en el segmento más alto de la gama. En segundo lugar, las GPU de AMD suelen ser simplemente difíciles de conseguir en el mercado de los portátiles, ya que su disponibilidad es limitada. Por tanto, NVIDIA continúa sumando puntos gracias a su presencia en la gama más alta y a su amplia disponibilidad en portátiles.¿Dónde encaja Intel Arc en esta comparación? ¿La consideráis ya una tercera opción real o todavía no?Intel Arc ha logrado avances técnicos significativos en poco tiempo y ahora está bien integrada en la pila de Linux, especialmente gracias a su estrecha alineación con la pila gráfica abierta. La calidad de los controladores ha mejorado de forma perceptible y la arquitectura es, en lo fundamental, competitiva. Aun así, Arc desempeña actualmente un papel menor en el mercado de usuario final.Un factor clave es la disponibilidad: Arc sencillamente no está presente todavía en portátiles. Además, la percepción importa: AMD y NVIDIA siguen dominando claramente el mercado en este terreno. En conjunto, Arc es una incorporación tecnológica interesante al ecosistema Linux, pero aún no es una opción asentada para los usuarios finales habituales en los segmentos de portátiles o juegos.En los juegos, ¿qué importancia tienen tecnologías como el trazado de rayos, DLSS y FSR, o la madurez de los controladores, a la hora de recomendar una GPU frente a otra?En el contexto de los juegos en Linux, la valoración se está desplazando cada vez más desde el rendimiento bruto por sí solo hacia el conjunto formado por la madurez de los controladores y las tecnologías de reescalado.NVIDIA destaca claramente en trazado de rayos y DLSS, que a menudo ofrece una calidad de imagen muy buena con una gran eficiencia. AMD, por su parte, apuesta por FSR como una solución más abierta y ampliamente disponible, que depende en gran medida de la implementación concreta en cada juego.Sin embargo, al menos tan importante como estas funciones es la calidad de los controladores en Linux: su madurez, las actualizaciones regulares y una integración limpia en la pila suelen tener un mayor impacto en la experiencia real de juego que determinadas características de marketing.Por qué los fabricantes siguen eligiendo NVIDIALos fabricantes de portátiles recurren de manera abrumadora a NVIDIA en las gamas media y alta. Lo mismo sucede con muchos proveedores centrados en Linux, pese a las reservas que NVIDIA sigue despertando entre algunos sectores de la comunidad.¿Por qué continúa sucediendo esto? ¿Se debe a la dinámica del mercado, al hardware disponible, a la demanda de los usuarios o a la superioridad tecnológica en determinados segmentos?Se debe principalmente a una combinación de la estructura del mercado y la disponibilidad de hardware. El factor más importante está muy claro: qué GPU están realmente disponibles para portátiles y sistemas. NVIDIA tiene una posición muy fuerte en el segmento OEM, mientras que AMD mantiene una oferta mucho más limitada en el segmento móvil e Intel con Arc no desempeña actualmente ningún papel en el mercado de portátiles.Sobre esta base entran en juego otros factores, como la demanda de los clientes y el ecosistema: NVIDIA se elige a menudo de manera deliberada porque el rendimiento y la pila de software resultan convincentes, y muchos dispositivos también se utilizan con Windows, donde los controladores abiertos apenas constituyen un criterio de decisión.Al mismo tiempo, parte de la responsabilidad recae también en AMD: desde nuestra perspectiva, sería deseable una mayor iniciativa en el segmento de los portátiles para reforzar su posición de mercado y traducir sus ventajas técnicas en Linux en una oferta de hardware más amplia.¿Hasta qué punto existen alternativas reales a las gráficas dedicadas de NVIDIA en portátiles, especialmente por parte de AMD?AMD ha logrado avances significativos en el segmento de los portátiles durante los últimos años. Las GPU Radeon actuales ofrecen un rendimiento comparable o, en algunas categorías, incluso superior al de las soluciones equivalentes de NVIDIA, especialmente en Linux con la pila de controladores abierta. Esto significa que ya existe una alternativa real y plenamente competitiva en muchos escenarios.Un ejemplo reciente de esta tendencia son las nuevas plataformas «Strix Halo», que combinan CPU y gráficos integrados muy potentes en un único paquete, lo que las convierte en una opción especialmente interesante en el ámbito móvil como alternativa a las GPU dedicadas tradicionales. En última instancia, la elección adecuada depende en gran medida del caso de uso, los requisitos de rendimiento y el presupuesto: ambos ecosistemas han alcanzado ya un alto nivel técnico.Por otra parte, AMD se ha convertido en una referencia importante en gráficos integrados para portátiles y mini PC. ¿Veis opciones reales de que NVIDIA pueda competir en ese espacio a corto o medio plazo?En lo relativo a las GPU integradas para portátiles y mini PC, AMD tiene actualmente ventajas estructurales: CPU y GPU proceden de un diseño unificado y están estrechamente optimizadas para la eficiencia energética y la latencia. Esto da como resultado un conjunto muy equilibrado, especialmente para dispositivos móviles. NVIDIA todavía está desarrollando su presencia en este segmento, pero ya está colaborando más estrechamente con Intel en futuras combinaciones de CPU y GPU y está evaluando sus propios enfoques de SoC. Esto podría dar lugar a un producto realmente competitivo a medio plazo.La cuestión clave, sin embargo, es hasta qué punto se sigue prestando atención al hardware tradicional para el usuario final. En la actualidad, una gran parte de los recursos de desarrollo se dirige claramente hacia las infraestructuras de inteligencia artificial y los centros de datos, donde los márgenes y la demanda son considerablemente mayores. El mercado de escritorio y portátiles para usuarios finales desempeña un papel cada vez menor en comparación, lo que afecta de manera perceptible al ritmo de innovación en este ámbito.TUXEDO tuvo en catálogo el Sirius, un portátil con gráfica dedicada de AMD, algo muy poco habitual en el mercado Linux. ¿Hay planes de recuperar una propuesta similar y qué factores condicionan actualmente una decisión de este tipo?Siempre tratamos de cubrir el abanico más amplio posible de necesidades de nuestros clientes. Sin duda, existe un grupo de usuarios de Linux que prefiere activamente un sistema íntegramente AMD, ya sea por motivos técnicos, ideológicos o relacionados con el ecosistema. En resumen, los portátiles con GPU Radeon dedicada siguen siendo una opción interesante para nosotros. Al mismo tiempo, las decisiones de producto dependen de muchos factores, entre ellos la disponibilidad de las plataformas, el suministro de componentes a largo plazo, los objetivos de rendimiento y la demanda general del mercado. Evaluamos continuamente las plataformas de hardware disponibles y seguimos de cerca la evolución tanto de AMD como de NVIDIA.La entrada NVIDIA en Linux: por qué sigue dominando pese a todo es original de MuyLinux