En Alicante, el verano se vive muchas veces entre la casa y la playa. Bañador mojado, toallas llenas de sal, chanclas con arena, bolsas de playa, sombrillas, juguetes de niños y ropa tendida forman parte de la rutina diaria en miles de viviendas, especialmente en edificios cercanos al mar o en urbanizaciones donde los balcones, terrazas y tendederos se suceden unos encima de otros.Seguir leyendo....