Jacinto y Nicolás son dos de los 7 jóvenes que están aprendiendo el oficio de descorchadores, un trabajo tradicional para el que cuesta encontrar relevo generacional y que consiste en retirar la corteza del alcornoque con sumo cuidado para no hacer daño al árbol. Posteriormente, y una vez tratada, tiene múltiples usos. Sobre todo, para los corchos de las botellas de vino. Ellos dos, al igual que sus compañeros, tienen entre 16 y 19 años y están participando en la Escuela de Corcheros que se está desarrollando entre el 17 y el 28 de julio en la finca El Chortal, en el término municipal de Aldeaquemada y en pleno corazón del Parque Natural de Despeñaperros. Estos 7 chicos tienen algún... Ver Más