Pablo Ojeda, nutricionista: «El pan industrial se hace muy deprisa y no fermenta. Hay personas que sienten hinchazón, gases y digestiones pesadas»

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El pan es uno de los alimentos más presentes en la dieta diaria, pero no todos se elaboran de la misma manera. Aunque a simple vista puedan parecer iguales, el proceso de fabricación puede marcar una gran diferencia, especialmente en la digestión. Así lo explica el nutricionista Pablo Ojeda en sus redes sociales, que asegura que muchas de las molestias digestivas que algunas personas atribuyen al pan pueden estar relacionadas con la rapidez con la que se elabora. Para ello enseña en sus redes sociales dos panes: un pan industrial y otro de masa madre. «Para tu intestino pueden ser completamente diferentes. Y esta diferencia puede explicar por qué a muchas personas un pan les sienta fatal y otro no», explica. El nutricionista explica cuáles son las diferencias entre ambos panes: «Los dos llevan harina y los dos parecen pan, pero se elaboran de forma completamente distinta». Según Pablo Ojeda, el pan convencional suele producirse en muy poco tiempo. «Se utiliza levadura comercial para acelerar el proceso, lleva aditivos tecnológicos y en pocas horas está listo», afirma. El problema es que la masa apenas tiene tiempo para fermentar. «Muchos compuestos presentes en la harina llegan prácticamente intactos a nuestro intestino . Por eso hay personas que después sienten hinchazón, gases, digestiones pesadas o sensación de barriga inflamada», explica. En cambio, el proceso es muy distinto cuando se trata de un auténtico pan de masa madre: «La fermentación dura muchas horas, en ocasiones más de 24. Durante ese tiempo los microorganismos hacen parte del trabajo por nosotros». Durante esa larga fermentación, se descomponen parte de los azúcares fermentables, reducen parte del ácido fítico y modifican la estructura de algunas proteínas. Todo ello hace que, para muchas personas, este tipo de pan resulte más fácil de digerir . También advierte de que no todos los productos que se venden como masa madre cumplen realmente con ese proceso tradicional: «No todo lo que pone masa madre es un auténtico pan de masa madre. Busca que tenga harina, agua, sal, masa madre y una fermentación larga o acude a una panadería donde elaboren el pan con fermentaciones largas». A pesar de ello, Ojeda lanza un mensaje tranquilizador para quienes disfrutan de este alimento: «No hace falta dejar de comer pan, no. Yo soy fan del pan». Por lo que la clave está en elegir mejor que tipo de pan consumimos.