Con voz fuerte a pesar de la intensa semana que acaba de vivir, el Papa ha dado las gracias por el viaje a España «de modo especial a Su Majestad el Rey» en su primera aparición pública después de regresar a Roma desde Tenerife. También León XIV ha mencionado el «entusiasmo y devoción» del pueblo español y ha pedido en español «que Dios bendiga siempre a España». Como tiene previsto dedicar la catequesis de la audiencia general de este miércoles a reflexionar sobre los puntos principales del viaje a España, no estaba previsto que mencionara la visita ya en el ángelus de este domingo. Sin embargo, quizá porque no pudo tener la rueda de prensa a bordo del avión para dar sus primeras impresiones sobre el viaje, ha incluido una breve mención durante sus palabras en el ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico. «Expreso ante todo mi gratitud al Señor por el viaje apostólico que me ha concedido realizar en España», ha comenzado después de la homilía y de impartir la bendición. En ese instante, se ha alzado un aplauso en toda la plaza de San Pedro. «Agradezco al pueblo español que me ha acogido con gran entusiasmo y devoción. Estoy agradecido de modo especial a Su Majestad el Rey», ha añadido. La mención a Felipe VI evoca el broche de oro a la visita, cuando el Rey ofreció su avión al Papa para que no tuviera que esperar en el aeropuerto de Tenerife la llegada de un avión sustitutivo de Iberia tras los problemas con el motor. Esto permitió por otro lado dar por concluido el amplio dispositivo de seguridad que impedía el normal funcionamiento del aeropuerto de «Los Rodeos». El Monarca tuvo que esperar casi cuatro horas la llegada del otro Falcon de la Casa Real, para poder regresar él mismo a Madrid. La Santa Sede ha apreciado asimismo el apoyo institucional del Rey y la Reina y sus hijas, que junto a la Reina Sofía han acompañado al Pontífice en muchos de los 22 grandes eventos del viaje. «Doy las gracias con cariño a los obispos, a todas las comunidades que he visitado y a la entera Iglesia que está en España. ¡Que Dios bendiga siempre a España!», ha concluido sonriente León XIV. El Papa llegó a la Ciudad Eterna este viernes al filo de las once de la noche. En su agenda del sábado sólo figuraba la reunión que mantuvo con Filippo Iannone, prefecto del dicasterio de los Obispos. León XIV no tiene otras citas este domingo, y es muy probable que ya el lunes por la tarde se traslade a Castel Gandolfo para pasar al menos un día de descanso. En cualquier caso, ya el próximo sábado 22 de junio tiene un viaje exprés a Pavía , en el norte de Italia, donde peregrinará a la tumba de San Agustín. Habrá que esperar al miércoles para conocer con más detalle cómo ha valorado el Papa los encuentros y cómo los ha interpretado. En la catequesis destacará sus principales mensajes y detallará cuáles desea destacar para que no se pierdan. Por otro lado, el Papa ha manifestado su «cercanía a la población de Filipinas, afectada hace algunos días por un fuerte terremoto». Se refiere al seísmo de 7,8 en la escala Richter, con epicentro en la isla de Mindanao, que ha causado al menos 60 víctimas mortales y provocado una enorme destrucción en la isla. «Rezo por los difuntos y sus familiares, por los heridos y por todos aquellos que sufren a causa de esta calamidad», ha asegurado León. Además, en su homilía ha meditado sobre la «mirada de Jesús» , que «mira a la humanidad y ve la opresión que aplasta y la violencia que quita la fuerza. Ve las heridas de las guerras y el vacío del consumismo. Ve rostros reducidos a máscaras, familias rotas por el mal y jóvenes ilusionados por falsos ideales. Jesús ve y ama». Según León XIV, se trata de una mirada que «transforma la realidad: llena de amor, su iniciativa da vida a un pueblo nuevo, la Iglesia, llamado a continuar la misión de los apóstoles», pues «se vuelve perdón para el mundo, servicio a los más pequeños y más pobres, compromiso por la justicia».