Treinta años en tecnología de consumo dan para medir algo más que ventas. LG ha reunido en Madrid sus novedades de 2026 con una lectura clara: el producto ya se decide por movilidad, imagen y vida útil, tres terrenos en los que la marca quiere defender su peso en España.La jornada dejó una idea útil para quien vaya a renovar ordenador, televisor o electrodoméstico: las fichas técnicas pesan, pero cada vez más importan el uso real, el consumo y el soporte a largo plazo. Ese cambio se nota en toda la gama, desde los portátiles que prometen aguantar el día fuera de casa hasta las pantallas que aspiran a ocultar los reflejos del salón.El guiño al aniversario sirve también para ordenar el catálogo. La compañía no ha limitado el discurso al televisor, su escaparate más reconocible, y ha sumado portátiles ligeros, monitores, sonido y herramientas para espacios públicos. La casa y el trabajo comparten ya prioridades: menos peso, más autonomía y una reparación más larga en el tiempo.El ordenador se hace más ligero Los portátiles han sido los pesos pesados de la presentaciónEn el terreno de los ordenadores, la novedad se concentra en la nueva familia LG gram, repartida en tres líneas: gram PRO, gram y gram Book. El salto interesa por la combinación de peso y batería, una carrera que ya se apreciaba en el LG Gram 16Z90TL y que ahora se lleva al catálogo presentado en Madrid. La movilidad vuelve a ser el argumento central para usuarios que alternan oficina, viajes y ocio.La clave material está en el Aerominum, un compuesto de origen aeroespacial con el que la marca busca rebajar el peso sin sacrificar resistencia. En la información facilitada por LG se detalla que los nuevos equipos pueden bajar hasta el entorno de los 1.100 gramos, llegar a 36,5 horas de batería y montar 32 GB de RAM para ejecutar tareas de IA en local. Ese último punto tiene una lectura práctica: menos dependencia de la nube cuando se trabaja con documentos, imágenes o asistentes personales.Pantallas y aparatos para durar Potencia bruta para que nada se quede obsoletoLa televisión sigue ocupando la parte más visible del mensaje. Trece años después de sus primeros paneles OLED comerciales, LG insiste en el brillo, la gestión de reflejos y el sonido envolvente como señales de una gama más madura; el reciente análisis de la OLED evo AI C6 sirve para entender hacia dónde se mueve esa familia. La mejora ya no depende solo del panel, también del procesado de imagen, del sistema operativo y de la integración con barras y altavoces.En paralelo, la firma lleva esa imagen a espacios donde el usuario no compra la pantalla, pero sí la mira: estadios, hoteles, oficinas y recintos de ocio. Los paneles transparentes, inalámbricos o sin efecto mate encajan con una pelea más amplia por hacer que el soporte desaparezca, algo que ya se vio en sus televisores OLED. El dato más llamativo está fuera del salón: la compañía presume de presencia en el 80% de los mejores estadios del país, con ejemplos como el Metropolitano, el Roig Arena o Plaza Mahou, dentro del Bernabéu.La otra línea de lectura está en el hogar. Si el Direct Drive de las lavadoras marcó un camino en 1998, la garantía vitalicia en electrodomésticos y climatización intenta convertir la duración en argumento de compra; esa misma idea explica la ampliación de la garantía de por vida anunciada en España. El mensaje encaja con un consumidor más atento al coste total, no solo al precio de entrada.La celebración de Madrid deja a LG ante una exigencia conocida: demostrar que la innovación se nota cuando el ordenador pesa menos, la tele refleja menos y la lavadora dura más años. Si esa promesa se traduce en productos fiables, el aniversario será algo más que una foto corporativa.