Inside Venezuela | Tokenizar el petróleo: la salida que mira Venezuela

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Tokenización de petróleo en Venezuela. Imagen: Generada en NanoBanana de Gemini.Bitfinex Securities publicó una nueva versión de su Informe de Inclusión de Mercado de Latinoamérica con un capítulo sobre Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro en enero.La plataforma sostiene que la tokenización puede reactivar el mercado de capitales del país, y se apoya en analistas locales que describen un mercado todavía muy pequeño: la Bolsa de Valores de Caracas cerró 2025 con cerca de US$690 millones negociados y unos 40 emisores, la más pequeña de Sudamérica pese a crecer 422 % en el año.El primer problema es el tamaño del mercado. Para una ronda de US$30 millones a US$50 millones, los costos directos rondan entre 5 % y 7 % del monto, y antes hay que reorganizar la empresa por dentro, un trabajo que suele costar más que la emisión misma; pero el verdadero límite es que el mercado local no da abasto.José Miguel Farías, consultor de captación de fondos, lo resume así: «Si una empresa busca recaudar entre US$30 millones y US$50 millones en una sola ronda, estaría apuntando a una cantidad que represente una fracción significativa de lo que el mercado local mueve en varios meses (…) requiere considerar los componentes internacionales desde el principio, porque el mercado nacional difícilmente puede absorber ese volumen por sí solo».Petróleo en Venezuela. Tokenización de petróleo en Venezuela. Imagen: Generada en NanoBanana de Gemini.Salir también cuesta: Aníbal Garrido, de BTC Techno, califica esos procesos de «superlargos y costosos» y precisa que «crear una entidad jurídica en el exterior puede costar entre US$10.000 y US$30.000, según el tamaño del emprendimiento».«A esto se suma una brecha operativa significativa: mientras que las colocaciones de emisores establecidos pueden completarse en cuestión de días, la incorporación de nuevos emisores puede llevar meses, debido a los procesos de auditoría, documentación y aprobación regulatoria», apunta José Grasso Vecchio, presidente de la BVC.La tokenización entra justo por ahí: digitaliza la emisión y el registro del activo, recorta intermediarios y conecta al emisor con inversionistas de todo el mundo, lo que le permite saltarse la cadena de corredores y subcuentas que en Venezuela encarece y demora cada operación.Pedro Gutiérrez, jefe de asociaciones de LNET, organización de infraestructura blockchain, lo lleva al plano técnico: «Esta innovación aborda diversas fricciones, como la reducción de los tiempos de liquidación de días a minutos, la posibilitación de la propiedad fraccionada, que disminuye el umbral de entrada para los pequeños inversionistas, y la creación de canales de acceso para el capital internacional sin tener que recorrer toda la infraestructura de intermediación local». Esa es su utilidad real: esquivar una infraestructura que no funciona.El petróleo: puerta y riesgoEl sector petrolero es la entrada natural: las exportaciones de crudo tocaron en mayo su mayor nivel en siete años, 1,25 millones de barriles diarios (+61 % interanual), y la producción se recupera, Kpler la proyecta en 1,3 millones de bpd este año, todavía cerca de un tercio del pico de 3 millones de hace más de una década.Jorge Jraissati, del Economic Inclusion Group, plantea tres usos: tokenizar los flujos de proyectos petroleros, gasíferos y mineros, es decir, vender hoy derechos sobre ingresos futuros para mover capital sin esperar a reconstruir el sistema financiero; fraccionar esos proyectos, de modo que un venezolano de la diáspora pueda comprar desde el celular una porción de un pozo y coinvertir junto a oficinas familiares y grandes fondos; y registrar el oro desde el origen hasta la exportación, para volverlo verificable y quitarle la fama de opacidad que durante años alejó a los fondos internacionales. Ya circulan tokens atados a reservas y regalías con tickets desde US$50.Sin embargo, el obstáculo está en el mismo lugar que la oportunidad. El crudo y el oro que atraen al capital global son también los activos más expuestos a sanciones y a los controles de la OFAC. La Licencia General 57 de la OFAC de abril, reabrió transferencias, banca corresponsal y remesas con bancos estatales sin levantar sanciones ni descongelar activos: una apertura parcial y reversible, con la que Venezuela sigue siendo un riesgo de cumplimiento alto para las contrapartes internacionales.Hay un punto en el que coinciden todos, incluso el COO de Bitfinex, Jesse Knutson: la tecnología es la parte fácil. Knutson resalta que la tokenización permite «acortar los tiempos de cotización de meses a minutos», pero los analistas locales insisten en que eso no sirve sin reglas detrás.Jraissati lo plantea así: «La tecnología es el medio, no el fin, y en Venezuela la base institucional previa importa tanto como la plataforma elegida». Grasso lo ordena por prioridades: «activo verificable, primero; estructura robusta de cumplimiento, segundo; y la tecnología como herramienta de eficiencia, tercero».El propio informe concluye que sin un marco legal claro la tecnología no despega.Lo que sí tiene Venezuela, y pocos mercados emergentes pueden mostrar, es una población que ya opera con activos digitales. «Venezuela posee un elemento favorable que rara vez se reconoce (…) una amplia base de usuarios que ya gestiona activos digitales y stablecoins como parte de su vida cotidiana, no por sofisticación financiera, sino por necesidad», señala Farías.Destacado: Inside Venezuela | La transición venezolana 5 meses después de la caída de Maduro: menos respaldo político y economía estancada.Sobre esa base, el interés de los inversionistas de la región es real. Pero los tiempos no los marca la tecnología, sino dos cosas que no dependen de ella: que el alivio de las sanciones se mantenga y que Caracas defina pronto las reglas de juego.