La Audiencia Provincial de Sevilla ha absuelto a quien fuera presidente de la empresa pública de capital riesgo Invercaria, Tomás Pérez-Sauquillo, por un crédito de 103.000 euros concedido por esta sociedad de la Junta de Andalucía, en la etapa del PSOE, para el desarrollo de unos badenes inteligentes. Que el proyecto fracasara no significa que detrás hubiera una decisión prevaricadora, concluye la sentencia de la Sección Primera conocida este lunes, que también exonera al administrador mancomunado de la mercantil Badennova S.L.El fallo refuerza una tendencia en el laberinto judicial de Pérez-Sauquillo: con esta absolución, ya son siete las sentencias que lo han exonerado de cualquier responsabilidad penal, frente a otras seis de la Audiencia que sí lo han condenado. Una contabilidad que refleja por sí sola la magnitud y la complejidad de la macrocausa judicial.Qué es Invercaria y por qué acabó en los tribunalesConviene recordar el contexto. Invercaria era una sociedad de capital riesgo cuyo único socio era la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), adscrita a la Junta, y se constituyó con un capital de 3 millones de euros de carácter totalmente público. Su misión teórica era financiar a empresas andaluzas emergentes con potencial de crecimiento. La macrocausa, investigada por el Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla, arrancó en 2012, se fue desglosando en más de 30 piezas judiciales y quedó estrechamente asociada al caso ERE. El juez dio por cerrada la investigación en febrero de 2026, 14 años después de su estallido en la precampaña andaluza de 2012. La pieza ahora resuelta es una de esas ramas. En el juicio, la Fiscalía Anticorrupción pedía para el expresidente de Invercaria seis años de cárcel y quince de inhabilitación absoluta por malversación, más diez años de inhabilitación especial por prevaricación. Para el representante de la empresa reclamaba dos años y medio de prisión, cinco de inhabilitación absoluta y otros seis de inhabilitación especial. El tribunal, sin embargo, no aprecia ninguno de los dos delitos.Un badén que prometía ventas millonarias y se quedó en prototipoSegún la sentencia, fechada el 12 de junio, Badennova se constituyó el 8 de mayo de 2009 con domicilio en Málaga y un objeto social centrado en el I+D aplicado a la movilidad de personas y vehículos, la energía solar y la sostenibilidad ambiental. El 18 de diciembre de ese año, el entonces presidente de Invercaria le concedió el préstamo de 103.000 euros para sacar adelante el badén inteligente.El producto, no obstante, nunca despegó comercialmente. La empresa dejó de pagar el crédito "ante la escasa comercialización del badén en el año 2011, decayendo las previsiones millonarias de ventas con las que contaba por no conseguir perfeccionar el envolvente del prototipo para espacios exteriores, donde se alcanza la mayor proyección del mercado", recoge el fallo. El dinero, según el tribunal, se destinó al estudio y desarrollo del prototipo y a la patente solicitada.El núcleo de la absolución está en distinguir el fracaso de una inversión de la comisión de un delito. Los magistrados concluyen que "no nos encontramos ante una decisión arbitraria o prevaricadora" en la concesión del préstamo, "pues no puede confundirse una concesión prevaricadora con el resultado negativo del proyecto". Que la iniciativa no funcionara por no lograrse el envolvente adecuado, razonan, no implica que se otorgara "de forma ilegal, fuera de toda tramitación y fuera de todos los fines, formas y competencia para su otorgamiento".La Audiencia lo resume con un matiz que considera decisivo: un proyecto puede salir bien sosteniéndose en una resolución prevaricadora o, "viceversa, sostenerse en una resolución no prevaricadora, pero con un resultado desfavorable final del proyecto al que ayudó económicamente la entidad pública, como sucede en el presente caso". Los badenes inteligentes, añade, estarían relacionados "con el tipo de proyecto de interés público previsto en los estatutos de Invercaria", y no existe "ninguna evidencia de que los dos acusados hubieran realizado una disposición de los fondos públicos de Invercaria en propio beneficio de Badennova".El tribunal subraya, además, que hubo un análisis técnico-financiero previo a la concesión: la sociedad presentó un plan de negocio que fue analizado, aportó un prototipo del badén y un estudio técnico que encuadraba la iniciativa "en el tipo semilla, innovador, con un pronóstico favorable, con el alto riesgo inherente al desarrollo de este tipo de proyecto semilla". Al no acreditarse un apartamiento grosero del derecho —el listón que exige la prevaricación—, la Sección Primera descarta también la malversación y dicta sentencia absolutoria. Contra la resolución cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo.