El abogado de Begoña Gómez, ante el juez Peinado: "Esto es un procedimiento fantasma para erosionar a un Gobierno"

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El magistrado decidirá en los próximos días sobre la petición de las acusaciones ultras para retirar el pasaporte e imponer comparecencias quincenales a la esposa del presidente del Gobierno, a lo que se ha opuesto la Fiscalía y las defensasBegoña Gómez comparece ante el juez Peinado con el riesgo de perder su pasaporte La vista previa al juicio a Begoña Gómez que se ha celebrado esta tarde en el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid ha dejado la escena de un abogado, el de la mujer del presidente del Gobierno, denunciando la politización del procedimiento judicial y clamando que el único fin de la existencia de la causa es “erosionar” al Gobierno de Pedro Sánchez, informan a elDiario.es fuentes presentes en la declaración. Después de rebatir una por una las acusaciones que intentan sostener los cuatro delitos de los que se acusa a Gómez, el letrado Antonio Camacho ha rematado: “Se está haciendo política, pero se está haciendo política en el sitio equivocado. Quien quiera hacer política que vaya a la calle, no a un tribunal. Quien quiera hacer política que no utilice la ecuación de un procedimiento fantasma como forma de erosión de un gobierno con el cual no están de acuerdo. La política no se hace en los juzgados y nadie debería permitir la instrumentalización de un procedimiento penal”. En esa politización del procedimiento ha abundado Camacho cuando ha advertido de que en su intervención se iba a escuchar mucho el término “presidente del Gobierno” y que iba a ser así porque ha sido el propio Peinado quien viene aludiendo a él reiteradamente en sus escritos, pese a no estar investigado. Camacho ha llegado a calificar de “verdaderamente absurda” la inferencia de Peinado según la cual, solo por el hecho de ser la mujer del presidente del Gobierno, cualquier actuación de Begoña Gómez influye “en todo el mundo”. Tras la intervención de Camacho y el resto de las partes, el juez Peinado debe decidir en los próximos dias si impone medidas cautelares a Begoña Gómez y a los otros dos imputados, su asistenta Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés, aquejado de una grave enfermedad y al que se ha visto acceder al juzgado con dificultad, apoyado en un bastón. Para Gómez, las acusaciones populares han solicitado la retirada del pasaporte, comparecencias quincenales en el juzgado y que se le impida hacer uso de la marca Transforma TSC para fines patrimoniales. Cristina Álvarez se enfrenta a una petición de los ultracatólicos de HazteOir de la retirada del pasaporte y las comparecencias cada quince días mientras que para Barrabés no han solicitado ninguna medida cautelar. La Fiscalía y las defensas se han opuesto a la imposición de cualquier medida. Gómez se enfrenta a una petición de la acusación popular de 24 años de cárcel, 22 en el caso de Cristina Álvarez y 9 en el de Barrabés. El abogado Antonio Camacho ha recuperado esta tarde las figuras de otros asistentes de mujeres de presidentes del Gobierno que no motivaron una investigación judicial, pese a las evidencias de que organizaron la boda de la hija de Aznar o aparecieron retratados llevando las bolsas de la compra de la esposa de Rajoy. En este punto, Camacho se ha dirigido a HazteOir y el resto de acusaciones de extrema derecha que integran la acusación popular: “Instaría a las acusaciones a que ese ardor guerrero que han demostrado personándose en esta causa, supongo que por el buen hacer de la administración de Justicia, lo llevaran a todos estos supuestos [en alusión a los asistentes de otras mujeres de presidentes]”. Enfrentamiento de Camacho con Peinado Camacho ha protagonizado un enfrentamiento con Peinado, provocado por las excentricidades que el juez ha mostrado ya en declaraciones anteriores, como cuando pidió que le organizaran un estrado en Moncloa para estar en una situación de superioridad respecto al testigo, en ese caso el ministro de Justicia, Félix Bolaños. Hoy, el magistrado ha interrumpido la intervención del letrado para exigirle que le mirara al hablar. Camacho, que ha intentado hasta ahora evitar el enfrentamiento directo con el juez, ha replicado: “No hay ninguna norma procesal que diga hacia dónde tengo que dirigir mi vista mientras estoy interviniendo. Por lo tanto, le pido que si no hay norma procesal, me dirijo a las acusaciones, señoría. Y no existe ninguna norma procesal que me imponga a dirigirme a usted visualmente. No existe. Le rogaría que deje de interrumpirme”. A Peinado se ha dirigido el letrado también para concluir: “Es difícil que alguien pueda sostener que es procedente la apertura del acto de juicio oral cuando no hay ni un solo indicio de ninguno de los delitos, por los cuales la acusación formula tal acusación”. Pero si la Audiencia Provincial no lo impide y el procedimiento sigue adelante, el letrado se ha preguntado por el juicio que espera a su clienta ante tribunal del jurado y si esto “no viola el derecho al juez imparcial”. Se refería Camacho a que las informaciones sobre el caso de Begoña Gómez han multiplicado por cuatro las que se ofrecieron sobre la muerte del Papa Francisco y que eso, irremediablemente, ha condicionado la opinión que puedan tener los miembros de ese eventual tribunal. El magistrado citó personalmente este lunes a la mujer del presidente y el resto de acusados bajo la amenaza de que, en caso de no presentarse, podrían ser “conducidos por la fuerza pública”. Su argumento era que, ante las altas penas a las que se exponen, “se podría adoptar alguna medida cautelar de naturaleza personal que evite o minimice el riesgo” de que se fuguen.  La defensa de Begoña Gómez daba por hecho que en esta ocasión se abordaría la posibilidad de que se tomara algún tipo de medida cautelar contra ella, como la retirada del pasaporte, por lo que sí ha asistido, a diferencia de lo que hizo en anteriores ocasiones. En estas citaciones estuvo representada por su abogado, posibilidad que incluye la Ley del Jurado y que aclara una circular de la Fiscalía General del Estado de 1995. En la vista preliminar, las defensas aspiraban a poder contar con testimonios que avalaran sus tesis. Peinado se negó. Por ejemplo, la defensa de Barrabés solicitó la declaración de más de una veintena de testigos, pero el juez determinó que escucharles no era “imprescindible” para decidir sobre la procedencia de abrir juicio. También rechazó que se abordaran los últimos informes periciales que ha presentado la defensa de Begoña Gómez, que sí están incorporados al procedimiento.  Durante la vista, el abogado de Begoña Gómez ha calificado de “esencial” el testimonio del codirector de la cátedra, José Miguel Ruano, cuya comparecencia fue denegada por el juez. La defensa de la mujer del presidente del Gobierno, que ha lamentado que se le haya privado de un testimonio esencial para su estrategia de defensa, viene defendiendo que es la única persona, junto a su clienta, que dirigía la Cátedra y, por tanto, podía explicar el funcionamiento real del software y desmontar las acusaciones de apropiación indebida.