En enero de 2025, DeepSeek, una pequeña y desconocida empresa de Hangzhou, propinó una cruda cura de humildad a Estados Unidos. Su modelo de inteligencia artificial no solo era tan potente como los desarrollados por colosos como OpenAI, Google o Anthropic, sino que su creación había sido mucho más económica. Silicon Valley, meca de la industria tecnológica más poderosa del mundo, se puso las manos a la cabeza con lo que describió como su "momento Sputnik". Como logró la Unión Soviética al principio de la carrera espacial, China mostró al mundo que podía desbancar a la gran potencia en su próxima frontera: la IA.Seguir leyendo....