En 2022, en el Mundial de Qatar, la selección iraní dejó una de las imágenes de protesta más aplaudidas al no cantar el himno de su país durante el encuentro disputado frente a Inglaterra. Su silencio, y los silbidos del público, se convirtieron en un símbolo más de las protestas mujer, vida y libertad’ que sacudieron el país tras el asesinato bajo custodia policial de la joven Mahsa Amini por no llevar el velo. Cuatro años después, en el Mundial de 2026, activistas iranís y sectores de la diáspora denuncian que el régimen está utilizando a la selección como instrumento de propaganda política del gobierno. Seguir leyendo....