La plataforma china Origin Wukong superó el millón de tareas de computación cuántica y acumuló más de 49 millones de visitas remotas desde 192 países y regiones, según Global Times. Ahora incorpora un marco de criptografía poscuántica, una capa defensiva pensada para proteger datos frente a la futura amenaza de ordenadores cuánticos mucho más potentes que los actuales.