Retos en cambios laborales que tienen las empresas en Colombia: Cambio de jornada y primas son clave

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Empresas deben afrontar cambio en jornada laboral en Colombia. Foto: tomada de FreepikJunio de 2026 se consolidó como un periodo clave para las empresas colombianas en materia de cumplimiento laboral. Además de atender el pago de la prima de servicios, cuyo plazo máximo vence el próximo 30 de junio, las organizaciones deben adaptarse a nuevas disposiciones normativas que impactan la gestión del talento humano y la planeación financiera para el segundo semestre del año.La convergencia de estas obligaciones exige una revisión detallada de los procesos internos relacionados con la liquidación de prestaciones sociales, la administración de contratos de aprendizaje y la implementación definitiva de la jornada laboral de 42 horas semanales.Uno de los cambios que ha generado mayor atención entre los empleadores está relacionado con los aprendices vinculados mediante contrato de aprendizaje. Con la entrada en vigor de la Ley 2466 de 2025, esta modalidad adquirió la condición de contrato laboral especial a término fijo, modificando significativamente el marco jurídico aplicable a quienes se encuentran en etapa práctica o en procesos de formación dual.Como resultado, estos aprendices acceden a derechos asociados a prestaciones sociales y demás beneficios laborales contemplados en la normativa vigente. Esta transformación obliga a las empresas a verificar con precisión la etapa de formación de cada aprendiz, las fechas de inicio y finalización de sus actividades y la forma en que dicha información debe reflejarse en los sistemas de nómina y gestión de personal.Una clasificación incorrecta o una parametrización inadecuada puede derivar en errores de liquidación, contingencias laborales y eventuales reclamaciones por parte de los trabajadores.De igual manera, el cálculo de la prima de servicios requiere una revisión exhaustiva de los factores que integran la base salarial. Los empleadores deben asegurarse de incluir correctamente conceptos como recargos nocturnos, dominicales, festivos y el auxilio de transporte cuando corresponda, con el fin de evitar inconsistencias en el reconocimiento de esta prestación.María Camila Ortiz, gerente de KPMG Colombia, destaca que en “este cierre laboral exige una revisión más rigurosa de la nómina. Las compañías no solo deben verificar si efectuarán el pago de la prima dentro del plazo legal, sino también considerar lo siguiente: (i) si la están liquidando sobre la población correcta, con la base adecuada y conforme a las nuevas reglas aplicables a los aprendices en etapa práctica o en formación dual; y (ii) si están incluyendo dentro de dicha base los conceptos correctos, es decir, todos los factores salariales, como los recargos dominicales, festivos y nocturnos, así como el auxilio de transporte”.Recomendado: Horas extra en Colombia tendrán radical cambio después de este 15 de julioEl desafío resulta aún mayor para compañías con amplios programas de formación, una alta participación de aprendices o una planta de personal numerosa, donde pequeños errores de cálculo pueden representar impactos económicos significativos al analizarse de manera acumulada.Las organizaciones también deben considerar que el salario mínimo legal mensual vigente para 2026 fue fijado en $1.750.905. Bajo este parámetro, el apoyo de sostenimiento para aprendices en fase práctica tradicional corresponde al 100 % de dicha suma, aspecto que influye directamente en las provisiones presupuestales y obligaciones laborales de las empresas.El desempleo en Colombia se mantienen en cifras bajas en lo corrido de 2025. Foto: IDU¿Cómo debe ser la transición empresarial a las 42 horas semanales?A las obligaciones derivadas del pago de la prima de servicios se suma un cambio estructural en la organización del trabajo. A partir del 15 de julio de 2026 entrará en plena vigencia la jornada máxima ordinaria de 42 horas semanales, culminando así el proceso gradual de reducción establecido por la Ley 2101 de 2021.Si bien esta medida no implica disminuciones salariales ni afecta las prestaciones sociales de los trabajadores, sí exige ajustes operativos en las empresas. Los sectores que funcionan mediante turnos continuos, horarios extendidos o esquemas de producción permanente deberán rediseñar la distribución de las jornadas, revisar la programación de horas extras y evaluar el impacto de los recargos laborales.Ante este panorama, especialistas recomiendan aprovechar el cierre del primer semestre para actualizar sistemas de nómina, revisar provisiones contables, documentar criterios de liquidación y fortalecer los mecanismos de control interno.