Llega el verano y miles de personas aprovechan sus vacaciones para ir a la playa a descansar. Desde la costa muchos fantasean por vivir cerca del mar. No es extraño ver a algún turista indagar en los portales inmobiliarios o especular sobre el precio de alquiler o venta de alguna vivienda que tiene colgado un cartel. Pero ese sueño está cada vez un poco más lejos por los precios de la vivienda que, en el caso de la costa, siguen siendo elevados y comparten la presión a la que está sometida el mercado en otros grandes núcleos de población. Por ejemplo, la Comunidad Valenciana batió en el primer trimestre del año su récord histórico del precio de la vivienda. Se superaron incluso los valores de la burbuja alcanzando los 1.898 euros de media por metro cuadrado. Un informe del portal inmobiliario pisos.com desvela que comprar una casa en la playa cuesta ya de media 322.350 euros, un 14,7% más que en 2025 cuando el precio medio se situó en los 282.349 euros. Según pisos.com, el nuevo propietario podría amortizar su inversión en unos 28 años suponiendo que disfrutara del piso unos 15 días al año y lo alquilara ocho semanas más. El precio no es uniforme en todo el territorio. Baleares encabeza el ranking con un precio medio de 578.562 euros. La costa del Garraf (en Cataluña) con 555.013 euros de media o la Costa Vasca con 511.799 euros también requieren un fuerte desembolso para cumplir ese sueño que muchos tienen. En el extremo contrario, zonas como la costa de Almería (166.825 euros), Rías Altas (184.226 euros) y Costa Cálida (194.599 euros) hacen algo más accesible la inversión. Sin embargo, incluso en las zonas más baratas el precio se ha disparado. En estos casos, un 19%, un 13% y un 15% respectivamente respecto al verano de 2025. El mayor acelerón en el precio es también para la zona más cara, Baleares. En el archipiélago los precios se han encarecido por encima del 20%, un porcentaje que comparte con la Costa del Sol. Por contra, en la Costa del Garraf o en las Rías Baixas la subida es mucho más moderada, aunque los precios de venta son de más de medio millón en el primer caso y de más de 200.000 en el segundo caso. Para Ferran Font, director de estudios de pisos.com, «el eje de la costa se está desplazando: las playas atlánticas y cantábricas, hasta ahora discretas, son las que hoy marcan el ritmo de las subidas, y eso obliga a redibujar el mapa de oportunidades para el inversor», aunque los litorales tradicionalmente más baratos son los que más se revalorizan. Si esas viviendas se pusieran de alquiler , pasar una semana en Almería, las Rías Baixas o las Rías Altas no llega a los 700 euros, pero en los litorales de Balareas o Cataluña, la renta puede superar los 1.500 euros por el mismo periodo de tiempo.