La hermandad, una vocación de familiar Matilde Silva Torres marca un hito en el mundo cofrade sevillano al ser la primera mujer elegida como alcaldesa de la Hermandad de los Negritos, un hecho inédito en los más de seis siglos que tiene la cofradía. Cerca de 550 hermanos votaron en el cabildo electoral, de los que 280 optaron por ella, con una diferencia a su favor de 22 votos frente al otro candidato.Es madre, casada con un hermano de la misma cofradía y profesionalmente se dedica a la educación. Su elección como alcaldesa, no hermana mayor, ha llamado poderosamente la atención. Algunos consideran que ha superado otra barrera invisible en el mundo cofrade sevillano al ser elegida para administrar una de las hermandades más singulares de la capital hispalense y al mismo tiempo encuadrada dentro de aquellas que forman parte de lo más añejo del orbe cofradiero local.En esta hermandad, con unos 2.500 hermanos, no existe desde su creación -1393- la figura del hermano mayor, que cambia por el de alcalde, dado que el máximo responsable espiritual y cabeza simbólica de la corporación es siempre el arzobispo de Sevilla. Matilde asume esta responsabilidad con el aval de su experiencia como una hermana que ha participado en la gestión de la corporación, además de que su marido y su hija trabajarán con ella en la junta de gobierno.En esta entrevista cuenta cómo estos días están siendo intensos especialmente por la atención mediática que está acaparando. Entiende que al ser mujer el interés crece, aún más en una hermandad con la solera y trayectoria de Los Negritos. Desvela que nunca pensó que alcanzaría el cargo de máxima responsabilidad y entiende que para la mujer apenas si quedan ‘techos de cristal’ que superar en las hermandades.La alcaldesa de la hermandad ante la capilla de la cofradía en la calle Recaredo. FERNANDO VÁZQUEZPregunta. ¿Cómo se siente al ser la primera mujer al frente de una de las hermandades sevillanas con más antigüedad y con una historia tan singular?Respuesta. Es una responsabilidad muy grande. Me siento contenta porque, lógicamente, ya que te presentas, el objetivo realmente es conseguirlo, pero es una responsabilidad por la trayectoria y por la historia que tiene nuestra hermandad. Es una hermandad de penitencia, es una hermandad de Sevilla, de Jueves Santo, y es una hermandad con mucha historia, una historia muy dura y muy larga a través de los siglos; que recaiga sobre ti esa responsabilidad es un peso considerable.P. En los más de seis siglos de la corporación es la primera vez que ocurre. ¿Ser mujer es una carga añadida?R. No es una carga añadida. Yo estuve en una junta anterior en la que trabajaban codo con codo hombres y mujeres, y esto no se trata de si a una mujer le pesa más o le pesa menos, porque eres tú, voluntariamente, quien ofrece tu tiempo. Se trata de lo mismo, seas hombre o seas mujer.“Es una hermandad con una larga historia muy dura; que recaiga sobre ti esa responsabilidad es un peso considerable”P. Nos consta que la atención de los medios de comunicación hacia usted está siendo una constante estos días.R. Sí, continuamente, pero la ventaja principal es que, aunque ponéis el foco en mí porque entiendo que es la noticia, también, de alguna manera, se pone el foco en lo que es la Hermandad de Los Negritos. Y eso es importante para cualquier hermandad. Que estéis pendientes de ella.Matilde Silva en el interior del templo ante la Nuestra Señora de los Ángeles y el Cristo de la Fundación.FERNANDO VÁZQUEZP. ¿Le satisface o, por el contrario, le perturba tanto interés por la novedad del género cuando ya la presencia de la mujer en las hermandades está más que consolidada?R. Entiendo la expectación, porque ha tardado mucho en llegar y, como estábamos diciendo antes, son muy pocas las que encabezamos proyectos de junta de gobierno. Me imagino que, de manera natural, se irá consolidando en el resto de las hermandades. No me perturba; entiendo que será cuestión de unos días y que, cuando tomemos posesión y empecemos a trabajar, se verá que no hay diferencias entre que el cargo lo asuma una mujer o un hombre.“Se trata de lo mismo, seas hombre o seas mujer”P. Atrás han quedado tiempos de marginación y de limitaciones, pero ¿quedan aún techos que romper en el mundo cofrade para la mujer?R. De manera natural, poquito a poco, se va normalizando y todos los sitios donde la mujer tenga que llegar iremos ocupándolos. Así, a bote pronto, entiendo que está todo ya bastante normalizado, desde mi perspectiva. Habrá, a lo mejor, otras mujeres que tengan otras visiones y quieran seguir avanzando en otros ámbitos. Pero, de momento, creo que estamos bastante igualados.P. Es madre, esposa y trabaja en el ámbito educativo. ¿Cómo se plantea ahora este reto que seguro le quitará tiempo en su vida diaria?R. Pues, de momento, intentando estabilizar precisamente el ámbito educativo, ya que estamos preparando el final de curso, los exámenes, la última evaluación y las entregas de notas, junto con estos primeros días en el cargo, que están siendo muy movidos, con llamadas, entrevistas, muchas felicitaciones y mucho cariño de la gente. Y después, en el ámbito familiar, creo que va a ser más fácil, porque no es la primera vez que trabajamos por la hermandad. Lo hacemos de manera conjunta, porque mi marido viene también en la junta de gobierno y mi hija participa de la juventud. Entonces, es una actividad que realizamos en familia.La alcaldesa en la casa de hermandad junto a la corona de la Virgen. FERNANDO VÁZQUEZ“Poquito a poco, se va normalizando y todos los sitios donde la mujer tenga que llegar iremos ocupándolos”P. ¿Cuáles son sus objetivos en el mandato que está a punto de iniciar?R. Uno de los primeros proyectos que queremos poner en marcha es el tema de los horarios de apertura de la casa de hermandad. Queremos hacerlos más amplios, adaptarlos a lo que son los horarios laborales de hoy día y hacerlo compatible para que los hermanos puedan disfrutar el mayor tiempo posible de nuestra casa de hermandad. Eso conlleva, por supuesto, adaptar un poquito algunas cosas para ver cuáles son las franjas horarias que más les interesan a los hermanos. También trabajaremos en los temas de formación, que son importantes. Después hay varios frentes que sí requerirán un poquito más de estudio, como es el de la reubicación de los espacios de la casa de hermandad, sobre todo la parte expositiva. Tenemos una casa de hermandad que, gracias a Dios, es muy amplia, pero las zonas expositivas están muy repartidas y, bueno, ahí habría que darle una vueltecita.Matilde Silva en la fachada de la sede de la cofradía entre los azulejos de los titulares de la hermandad.FERNANDO VÁZQUEZP. ¿Y en lo patrimonial?R. En los altares habrá que acometer una restauración. Para la Virgen llevamos un proyecto de restauración, ya que las manos están muy estropeadas y, bueno, hay pequeñas cositas que necesita. Es una pequeña intervención. Los expertos se encargarán de realizar un estudio y veremos si tiene algo más, para lo que contamos con Pedro Manzano. Y después, el proyecto más ambicioso y más esperado es el de los faldones del palio. Queremos completar todo lo que son las obras de bordado, que no es una cosa fácil. Todos los bordados son originales de Juan Miguel Sánchez. Entonces, completar una obra que está supervisada especialmente por la persona que la creó es muy peliagudo. Y además es una joya, es algo único. No puedes meterle un pastiche de alguien que haga una interpretación de Juan Miguel Sánchez. Hay que ir directamente a él. Si no tienes unos bocetos originales, tienes que fijarte en su obra, que la dejó en otros sitios, como, por ejemplo, en los frescos de la parroquia de Santa Teresa, donde ves los mismos dibujos que tiene nuestro paso de palio. O irte a otras obras que dejó hechas y completar el programa iconográfico que dejó planteado.“Era como un sueño que no podías realizar nunca. Y ahora, aquí estamos”P. Desde los 11 años es hermana de Los Negritos. ¿Pensó que llegaría a estar al frente de su hermandad?R. No lo pensé porque, en los años 80, en 1983 en concreto, cuando yo llegué a la cofradía, era imposible pensar que una mujer pudiera ser alcaldesa de la hermandad. No podía vestir el hábito nazareno, ni entrar en los cabildos, ni tener voz ni voto. Poquito a poco, ese terreno se ha ido ganando. Después, el hecho de ser miembro de junta ya fue para mí un avance casi impensable. Y llegar a ser la alcaldesa de la hermandad era una cosa que, en su momento, era inviable, totalmente inviable. Pero bueno, era como un sueño que no podías realizar nunca. Y ahora, aquí estamos.