Es la hora de la reacción. España tiene que engancharse al Mundial a la segunda oportunidad, arrancar y tomar velocidad después del amargo estreno con empate sin goles contra Cabo Verde. La Roja bajó a la tierra de golpe después del catenaccio de la selección africana para el que no encontró soluciones ni tuvo el acierto necesario para derribarlo, y ahora afronta frente a Arabia Saudí una reválida en la que no puede tener fallos porque, si no, la asignatura del Mundial'26 se pondría muy complicada de aprobar para el grupo de Luis de la Fuente. Las cuentas de esta tarde están claras. Hay que ganar sí o sí. El empate entre árabes y Uruguay minimizó en cierta forma el error de España, pero para seguir dependiendo de sí misma en busca de la primera plaza del grupo y unos cruces más favorables hay que ganar, y si se puede, con la mayor diferencia de goles posible, aunque teniendo en cuenta el estreno ante Cabo Verde esto ya sería pedir mucho. La semana ha sido de calma tensa en el grupo de España. No ha habido fisuras ni declaraciones altisonantes entre los jugadores, que se mantienen unidos en torno al plan de Luis de la Fuente pese a que la orquesta española sonó desacompasada y desafinada en el duelo de Atlanta. La partitura se interpretó a un ritmo mucho más lento del planeado y, como resultado, la campeona de Europa se atascó de mala manera ante un rival que impuso su físico y su portero para rascar un punto totalmente inesperado. Así las cosas, será fundamental que los futbolistas de La Roja hayan reseteado, aclarado conceptos, y sobre todo, haber sacado conclusiones para entender que lo sucedido en el primer encuentro no puede pasar de nuevo ante un rival que presumiblemente apostará por el mismo modelo de encuentro. Ya lo hizo Arabia con acierto frente a Uruguay, por lo que España deberá tirar de paciencia sin caer en la parsimonia y en la lentitud de movimientos que favorecen el juego posicional del adversario encerrado en el área. Luis de la Fuente tiene claro que sus jugadores responderán frente a Arabia y explicó en la entrevista con este periódico que «estamos acostumbrados a vivir con esa tensión. Hemos estado en todas las competiciones siempre con una urgencia. Estamos acostumbrados a manejar y a emplearnos con esa necesidad. Lo importante es cuando este equipo demuestra que quiere seguir mejorando cada día un poquito. Además, siendo un equipo tan joven y con tanta capacidad y posibilidades de crecer, el límite nos lo ponemos nosotros y la exigencia nos la ponemos nosotros». Para el seleccionador, dudar de este grupo es «una barbaridad», y recordó «la confianza que tengo en este grupo de jugadores que lleva tres años y tres meses sin perder un partido oficial. Son 32 partidos y eso creo que denota consistencia, fiabilidad, profesionalidad, calidad, teoría...». Pero, más allá de los datos, lo que necesita ahora mismo España es una victoria que calme las aguas, tranquilice a los jugadores y al entorno y permita ganar tiempo en algo fundamental, que es la recuperación de piezas fundamentales como Lamine Yamal, Nico Williams, Mikel Merino... que jugaron unos minutos en la segunda parte del duelo ante Cabo Verde y quedó claro que la selección les necesita cuanto antes. De la Fuente desveló que frente a Arabia no estarán todavía para jugar los 90 minutos y que el futbolista del Barcelona es el que más posibilidades tiene de formar en el once inicial. «Veremos si nos interesa más que empiece el partido o entre durante él. Valoraremos cómo está y si nos interesa más que empiece o que luego entre durante otro momento del partido», declaró el seleccionador. Todo apunta a que el joven talento azulgrana estará en el once inicial y que De la Fuente tratará de sacar rendimiento de ese efecto contagio que puede tener el que Lamine esté de vuelta en el equipo. Porque por lo demás el seleccionador mantendrá a los mismos jugadores titulares contra Cabo Verde, con la duda de Gavi o Dani Olmo. Enfrente, un equipo que sumó un punto muy valioso frente a Uruguay y que buscará la sorpresa ante España con jugadores semidesconocidos para los aficionados. Sólo uno de sus internacionales milita en un equipo europeo: el lateral derecho Saud Abdulhamid, de 26 años, fichado en 2024 por la Roma y que la pasada campaña jugó cedido en el Lens, club que compró sus derechos y le firmó un contrato hasta 2029. Según medios saudís, Georgios Donis ha probado en los últimos entrenamientos una defensa de cinco para cerrar espacios ante la velocidad española. Aunque el técnico griego suele apostar por la posesión y el juego de posición, todo apunta a que frente a España optará por compactar líneas, confiar en la defensa organizada y salir rápido al contraataque, evitando discutir una posesión de balón con La Roja. Será por tanto otro encuentro de paciencia para España, donde el acierto ante la portería rival volverá a ser clave en el desarrollo del encuentro y fundamental para derribar el muro saudí.