La puerta grande estaba ahí y Cristian Pérez no quería que se le fuera. Comenzó a torear al quinto con un vendaval que paró un segundo durante todo el festejo, y Lirio se lo llevó por delante. Como un muñeco se quedó el albaceteño en la arena. Sin moverse. Había caído de cuello, y, aunque parecía no ir herido, daba miedo ver la imagen. Así se lo llevaron a la enfermería, esa por la que también salió su tarde anterior, la de su confirmación, en la que sufrió un grave percance . Sólo que en esta ocasión con otro final: cuando Juan Pablo Sánchez salía para hacerse cargo del valdefresno , se le pidió que esperara. Pérez, sin la chaquetilla,... Ver Más