Descubren algo muy extraño entre el día y la noche en este lejano planeta gracias al telescopio James Webb

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El telescopio espacial James Webb ha aportado nuevos datos sobre la atmósfera de WASP-121 b, un gigante gaseoso extremadamente caliente situado fuera de nuestro sistema solar. Un grupo de astrónomos ha detectado variaciones notables entre el amanecer y el atardecer de este lejano planeta, y más concretamente en la transición entre el día y la noche. Este descubrimiento proporciona indiciones de que las condiciones atmósfericas en estos planetas tan lejanos cambian de forma significativa de un lado a otro, confirmando predicciones teóricas previas que no se habian podido constar con este nivel de detalle.En cuanto al estudio, liderado por Cyril Gapp, investigador del Instituto Max Planck de Astronomía de Alemania, analizaron la luz infrarroja de la estrella anfitriona a medida que WASP-121 b pasaba por delante de ella. Durante estos tránsitos planetarios, la luz estelar se filtra a través de la atmósfera del exoplaneta antes de llegar a los instrumentos del telescopio. Al estudiar cómo cambia la luz, los científicos pueden estimar la temperatura y la composición de la atmósfera, detectando una asimetría en la absorción de la luz infrarroja entre el amanecer y el atardecer del planeta.Un viaje a través de la composición química y las temperaturas de WASP-121 b Movimiento orbital del planeta WASP-121 bLas observaciones realizadas con el espectrógrafo de infrarrojo del telescopio revelaron variaciones químicas y térmicas muy interesantes. Al final del tránsito, se detectó una señal más intensa de monóxido de carbono, la cual parece deberse a cambios de temperatura en lugar de un incremento real en la abundancia de este gas. Por el contrario, los datos apuntan a una reducción en la cantidad de vapor de agua. En las capas superiores de la atmósfera del planeta, las temperaturas son lo suficientemente elevadas como para descomponer las moléculas de agua y sus componentes esenciales, un fenómeno que da a entender que los vientos de gran intensidad podrían estar calentando la región al atardecer.Para interpretar estas sutiles diferencias atmosféricas, los astrónomos aprovechan la rotación sincrónica del planeta, un fenómeno común en los gigantes gaseosos que orbitan muy cerca de sus estrellas. Debido a las fuerzas de marea, WASP-121 b tarda lo mismo en rotar sobre su eje que en dar una vuelta alrededor de su estrella, lo que mantiene el hemisferio en un día perpetuo y el otro en una noche constante. Las temperaturas estimadas son extremas, superando los 2.500 grados en la cara diurna y descendiendo a unos 725 grados en la nocturna. A medida que el planeta transita frente a su estrella, gira aproximadamente 30 grados, lo que permite observar de manera secuencial las regiones del amanecer y el atardecer. Órbita de WASP-121 b alrededor de su estrellaAl comparar estas observaciones con modelos atmosféricos que simulan el flujo de calor, los investigadores encontraron que la diferencia de temperatura real era más pronunciada que la estimada por las simulaciones estándar. Esta discrepancia sugiere la presencia de procesos de enfriamiento adicionales en el lado del amanecer. Una hipótesis planteada es la existencia de nubes compuestas por minerales como silicatos, en lugar de agua. Estas formaciones podrían bloquear la radiación infrarroja proveniente de capas profundas y cálidas, haciendo que la atmósfera parezca más fría. Al incorporar la influencia de nubes minerales en los modelos, las simulaciones se aproximaron de manera más precisa a los datos reales, aunque se requerirán herramientas de modelo más complejas para confirmar este fenómeno.  El planeta que derrotó al James Webb: Kepler-51d es tan raro que la ciencia no lo explicaEste enfoque metodológico abre la posibilidad de estudiar otros exoplanetas con características similares de temperatura y rotación a las que tiene WASP-121 b. La aplicación de este análisis temporal durante los tránsitos planetarios podría permitir a la comunidad científica comprender cómo varían las atmósferas exoplanetarias según la longitud geográfica y determinar si existen patrones comunes en la dinámica climática de estos mundos tan extremos.