La psicología dice que existe una habilidad silenciosa que se está volviendo rara en las personas menores de 30 años: la capacidad de sentir el dolor de una pérdida y dejar que pase por sí solo, sin recurrir al teléfono, a los padres ni a una voz tranquil
Read post on clarin.com
Es una habilidad silenciosa que vale la pena rescatar en tiempos de rapidez y conexión constante.