Una semana antes de que Elon Musk presentara el satélite AI1 de SpaceX, Pekín aprobó en silencio su Space Computing Industry Innovation Center: una alianza coordinada por el Estado entre fabricantes de cohetes, empresas de chips e instituciones académicas para llevar el procesamiento de IA a órbita. Y China ya tiene satélites haciendo exactamente eso desde mayo de 2025