Una canción puede hacer que el pasado salvaje de un perro vuelva a aparecer durante unos segundos. Su aullido no expresa fastidio, sino una forma de comunicación mucho más antigua que la domesticación

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La reacción ante algunos sonidos conserva rasgos del comportamiento de los lobos y muestra hasta qué punto la evolución sigue influyendo en gestos cotidianos de los perros.