7 cosas que debes tener frescas para ver la tercera temporada de ‘La casa del Dragón’

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La tercera temporada de La casa del Dragón, tiene algunos retos que vencer y ninguno sencillo. En especial, porque la segunda, estrenada en 2024, dejó muchas preguntas sin responder. Además de un considerable malestar entre fanáticos. Mucho peor, porque el propio George R.R. Martin, se quejó en una publicación de su blog, de que la serie estaba tomando un rumbo que le desagradaba. Lo que provocó todo tipo de críticas y también, mayor presión para los nuevos capítulos. Particularmente, porque la crítica situación política en Poniente, está cada vez más cerca de explotar. La sangrienta guerra civil Targaryen, conocida en el universo de George R. R. Martin como la Danza de los Dragones, ha alcanzado un punto de no retorno. Uno además, en que las antiguas lealtades han quedado reducidas a cenizas. También, en el que las promesas de paz se han transformado en una movilización militar masiva sin precedentes históricos en la historia. Como se recordará, para el final de la segunda temporada, algo queda claro. Los Negros y los Verdes ya no buscan el diálogo ni la diplomacia. Por lo que toda su energía está en la aniquilación absoluta de su contraparte para asegurar el codiciado Trono de Hierro. Pero, como dos años puede ser mucho tiempo, te dejamos un resumen de lo que debes tener en cuenta para disfrutar mejor la temporada. Detalles como los que te dejamos a continuación. El pacto desesperado de Alicent HightowerEl giro político más impactante y devastador de la segunda temporada de La casa del Dragón, involucra directamente a la reina viuda Alicent Hightower (Olivia Cook). En particular, porque tomó una decisión extrema que redefine por completo la lealtad familiar. Consumida por el remordimiento y el aislamiento político provocado por su propio hijo Aemond (Ewan Mitchell), Alicent pareció sobrepasada. Por lo que, ante el horror ante la inminente destrucción del reino, la reina decidió tomar cartas en el asunto. Para eso, viajó clandestinamente hacia Rocadragón para entrevistarse con su antigua amiga y rival, la reina Rhaenyra Targaryen (Emma D'Arcy). En este tenso encuentro privado, la matriarca de los Verdes ofreció un trato radical. A saber: entregar las defensas de Desembarco del Rey y permitir que las fuerzas de los Negros tomen la capital sin derramamiento de sangre. La alarmante condición impuesta por Rhaenyra para aceptar este pacto de rendición es la ejecución inmediata de Aegon II (Tom Glynn-Carney). Este, el hijo primogénito de Alicent, como un acto necesario de justicia y legitimación real. Al aceptar con dolor este sacrificio de sangre por un bien mayor, Alicent ha vendido a su propia dinastía. Por lo que regresa a la capital con la pesada carga de abrir las puertas de la Fortaleza Roja a los dragones enemigos. Esta traición íntima desmorona los cimientos del bando Verde desde su propio núcleo ideológico.La huida secreta de Aegon II Targaryen y Larys StrongLa casa del DragónMientras las reinas pactaban el destino de la corona en las sombras, el panorama dentro de Desembarco del Rey cambió drásticamente. El rey legítimo de los Verdes, Aegon II, se encuentra devastado tras sufrir quemaduras y fracturas durante la brutal batalla aérea de Reposo del Grajo. Consciente de que el regente Aemond planeaba deshacerse de su hermano y de que la capital pronto sería indefendible, un miembro del séquito real tomó una decisión. Se trata del calculador Lord Larys Strong (Matthew Needham), que orquestó un plan de escape de emergencia. Larys logró convencer al convaleciente monarca de que su única oportunidad de supervivencia consistía en abandonar el trono temporalmente. A la vez, desaparecer por completo de los radares políticos de Poniente. Ambos personajes escaparon sigilosamente de la ciudad en un carruaje común, ocultos de la guardia real. Todo, con el firme propósito de refugiarse en las Ciudades Libres de Essos o en bastiones ocultos mientras la guerra desgasta a las facciones principales. El hecho de que el Trono de Hierro quede vacío justo cuando Rhaenyra planea invadirlo generará un vacío de poder caótico e impredecible.Las visiones de Daemon Targaryen en Harrenhal y su sumisiónLa errática y misteriosa travesía de Daemon Targaryen (Matt Smith) por las tierras de los Ríos llegó a una conclusión mística. Una, además, que alteró por completo sus ambiciones personales de coronarse rey, que La casa del Dragón mostró a detalle en la segunda temporada. Durante su larga estancia en el maldito y sombrío castillo de Harrenhal, el príncipe rebelde experimentó intensas alucinaciones proféticas. Todo, al tocar la savia sagrada de un arciano milenario. Estas perturbadoras visiones le revelaron fragmentos cruciales del futuro dinástico. La llegada de los Caminantes Blancos, el advenimiento de una futura Madre de Dragones y el papel central de Rhaenyra en la salvación del mundo. Impactado a nivel psicológico por el peso de la profecía de la Canción de Hielo y Fuego, Daemon abandonó definitivamente sus deseos de traición y egocentrismo. Cuando la reina Rhaenyra llegó a Harrenhal para confrontar su lealtad, el letal guerrero se arrodilló públicamente ante ella. Eso, frente al masivo ejército que logró reclutar entre los señores de los Ríos. Con este acto de sumisión absoluta, los Negros recuperan a su comandante militar más peligroso. Además, consolidan una fuerza terrestre masiva lista para marchar hacia el sur.La ‘Cosecha de Semillas’ y los nuevos jinetes bastardosEl equilibrio de poder militar dio un vuelco drástico gracias a la audaz e histórica estrategia implementada por Rhaenyra conocida como la Cosecha de Semillas. Ante la escasez de jinetes de sangre noble para sus dragones reclamables, la reina abrió las puertas de Rocadragón a los bastardos de ascendencia valyria. Estos, conocidos popularmente como semillas de dragón. Tras un violento proceso de selección donde decenas de aspirantes murieron calcinados, tres plebeyos lograron hitos sin precedentes al domar a bestias colosales. Addam de Hull (Clinton Liberty) se convirtió en el jinete del ágil Bruma. Al otro lado, el herrero Hugh Martillo (Kieran Bew) logró dominar al masivo y letal Vermithor. Por último, el rústico Ulf el Blanco (Tom Bennett) se alzó como el jinete de la legendaria Ala de Plata. La presencia de estas tres nuevas armas de destrucción masiva otorga a los Negros una ventaja aérea temporal que aterroriza a la corte de Desembarco del Rey. No obstante, la inestabilidad emocional, la ambición oculta y la falta de disciplina militar de estos jinetes de origen humilde son un peligro latente para Rhaenyra.La furia ciega de Aemond Targaryen y el poder de VhagarEl príncipe regente Aemond Targaryen se encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad psicológica. Eso, tras descubrir el éxito de la estrategia de reclutamiento de su tía Rhaenyra. Eso, luego de volar sobre Rocadragón y comprobar que los Negros ahora cuentan con múltiples dragones de gran tamaño listos para el combate. Algo que obligó a Aemond a retirarse debido al riesgo inminente. Esta humillación militar desató una ira incontrolable en el joven regente. Que, en un acto de pura frustración destructiva, utilizó a la colosal Vhagar para arrasar y calcinar por completo el asentamiento costero de Punta Afilada. Aemond está desesperado por equilibrar la balanza militar de los Verdes e intentó presionar a su hermana Helaena para que monte a la dragona Sueñofuego. También, para que se una activamente a los combates aéreos. Sin embargo, la reina Helaena se negó rotundamente a participar en la matanza, todo para después, profetizarle fríamente a Aemond su trágico destino final. Con la corte desmoronándose y la soledad acechándolo, Aemond depende únicamente del tamaño de Vhagar para repeler la masiva ofensiva que se avecina contra su bando.La movilización de la Triarquía y la Flota VelaryonEl conflicto dinástico ha dejado de ser una disputa puramente familiar para transformarse en una guerra naval y comercial de carácter internacional. Por lo que la facción Verde decidió ponerse en acción. En un movimiento para romper el bloqueo marítimo de Lord Corlys Velaryon (Steve Toussaint) la facción Verde forjó una peligrosa alianza militar con la Triarquía.Esta confederación de las Ciudades Libres de Essos (Tyrosh, Lys y Myr) ha enviado una masiva y letal flota de buques de guerra hacia las costas de Poniente. Todo con el objetivo de destruir el dominio naval de los Negros. Por su parte, la Flota Velaryon, ahora bajo el mando directo de Corlys y su recién reconocido hijo legitimado Alyn de Hull, es un peligro mayúsculo. El choque inevitable entre estas dos potencias marítimas promete desencadenar la Batalla de la Garganta, un enfrentamiento naval de proporciones catastróficas que pondrá a prueba la resistencia de las defensas navales de Rhaenyra.El despertar del ejército Hightower en el Sur con Daeron TargaryenMientras el caos consume la capital y las costas, una inmensa amenaza terrestre de la facción Verde se consolida sólidamente en el sur del continente. El ejército de Antigua, liderado con mano de hierro por Lord Ormund Hightower (James Norton), ha comenzado una devastadora marcha militar hacia el norte para rescatar a su facción. La pieza fundamental de esta campaña militar es Daeron Targaryen (Benjamin Evan Ainsworth) el cuarto hijo de Viserys y Alicent, quien finalmente adopta un rol protagónico en el conflicto armado. Daeron cabalga a lomos de Tessarion, una joven y ágil dragona conocida artísticamente en los textos como la Reina Azul. Este ejército sureño avanza destruyendo sistemáticamente toda resistencia de las casas leales a los Negros a su paso. Por lo que equilibra la pérdida de poder militar terrestre que sufrieron los Verdes en otras regiones. El avance implacable de los Hightower y la presencia de Tessarion obligarán a Rhaenyra a dividir sus fuerzas y recursos dragón. Justo cuando planeaba concentrar todo su poder ofensivo en la toma definitiva de Desembarco del Rey.Seguir leyendo: 7 cosas que debes tener frescas para ver la tercera temporada de ‘La casa del Dragón’