La visita de León XIV a España ha sido tratada como si de un referente social de máximo orden fuera, y en cierto caso, así es. Su visita ha sido seguida con atención por una abrumadora mayoría de la población, sea creyente o no. Su mensaje ha sido analizado por “expertos” de todos los medios de comunicación y todos los grupos políticos han coincidido en la importancia de su mensaje acercando irremisiblemente “el Papa a su sardina”.El Papa ha lanzado un mensaje donde ensalza la dignidad humana, independientemente de su raza, religión, condición social, etc. Sin embargo, en todo su mensaje elude hacer la pregunta correcta por lo que su discurso queda un plano indeterminado e incompleto.En su exhortación apostólica Dilexi Te (Te he amado) Sobre el amor hacia los pobres, publicada en 2025, hace referencia a la necesidad de socorrer a los más necesitados, tratar con dignidad a las personas migrantes, etc., sin embargo no se hace una pregunta que revolucionaría todo el discurso del Santo Padre, y esa pregunta es: ¿Por qué?¿Por qué son pobres los pobres? ¿Por qué tienen que migrar las personas? Si encontráramos respuestas a estas preguntas se hallaría el origen de estas circunstancias y quizás se podría solucionar definitivamente de la sociedad. El motivo por el que no se hagan estas preguntas podría encontrarse en que su respuesta confrontaría directamente con los poderes económicos que gobiernan el mundo.OpiniónEl enemigo de tu enemigo no es tu amigo Manuel Carmona CurtidoLos pobres no brotan del suelo, son consecuencia de un sistema económico que excluye a una parte de la población y de un contexto social que perpetúa esta dinámica, del mismo modo los “migrantes” no abandonan a sus familias, sus entornos y sus países, sorteando innumerables riesgos por afán de aventura, sino por la destrucción de sus modos de vida tradicionales, o la eliminación de sus estructuras sociales, viendo la migración como una vía de futuro y donde el riesgo de muerte en el trayecto es aceptable frente a un destino inasumible.Es irremediable recordar la frase del obispo brasileño Helder Cámara cuando dijo “Si doy comida a los pobres, me llaman santo; pero si pregunto por qué los pobres no tienen comida, me llaman comunista”. “¿Por qué?” siempre ha sido la pregunta más incómoda para cualquier sistema de poder. Sin duda, las palabras sobre la dignidad humana pronunciadas por León XIV son importantes para posicionarnos junto a los débiles, los explotados, los excluidos pero son insuficientes para acabar con ellos.“No se puede rezar ni ofrecer sacrificios mientras se oprime a los más débiles y a los más pobres” León XIV.