Las tensiones comerciales entre la Unión Europea y China amenazan con desencadenar una guerra comercial. Con un déficit que alcanzó los 98.000 millones de euros a favor de las exportaciones de Pekín en el primer trimestre de 2026, Bruselas se plantea ahora adoptar una respuesta más agresiva. Sin embargo, el bloque se enfrenta a un juego de equilibrios delicado entre la protección de su industria y el temor a represalias.Seguir leyendo....