Una villa romana de 1.800 años aparece bajo el gimnasio de un instituto

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Durante décadas, los pasillos del Liceo Científico Cavour, situado a pocos minutos andando del Coliseo de Roma, escondieron un secreto transmitido de generación en generación entre sus estudiantes. Lo que inicialmente la administración del centro educativo consideraba una leyenda urbana sobre pasadizos ocultos y estructuras antiguas bajo el gimnasio del centro terminó convirtiéndose en un descubrimiento arqueológico de gran interés. El edificio del liceo, construido en el siglo XIX sobre un antiguo complejo misionero, resultó asentarse sobre una estructura mucho más antigua, cuya existencia salió finalmente a la luz gracias a unos alumnos.Todo empezó durante las protestas estudiantiles durante la pandemia de COVID-19. Al permanecer en las instalaciones del centro educativo, un grupo de jóvenes decidió explorar los accesos subterráneos situados bajo el gimnasio para ver si eran ciertas las historias que tanto habían escuchado. Acompañados por la profesora Claudia Marino, quien decidió dar crédito a sus relatos, cruzaron una puerta de hierro que conducía a una antigua sala de calderas en desuso. Al adentrarse en este espacio, el grupo se topó con muros de época romana y un pasaje estrecho que los condujo directamente a una domus o villa romana que presentaba un buen estado de conservación.Un secreto guardado por generaciones en los subterráneos del instituto El domus está bastante bien conservado si tenemos en cuenta que data del siglo II d.C.Aunque el descubrimiento sorprendió a muchos, la existencia de estos restos arqueológicos no era del todo inédita para la historia de la ciudad. Ya en 1895, durante las obras de construcción de la Via degli Annibaldi, se había documentado parte de esta misma edificación, hallándose incluso una tubería de agua con el nombre de la familia Umbrius. No obstante, en su momento no se continuó con las excavaciones y el lugar cayó en el olvido. A pesar de este abandono, la presencia de grafitis que datan de las décadas de 1940 y 1950 en las paredes subterráneas demuestra que los estudiantes del liceo habían frecuentado el lugar en secreto mucho antes de que el descubrimiento actual fuera comunicado de manera formal a las autoridades.Tras lo sucedido, los arqueólogos de la Superintendencia Especial de Roma iniciaron las labores de excavación pertinentes. Los análisis confirmaron que se trataba de una residencia de mediados del siglo II d.C., perteneciente a la familia Umbrius, originaria del centro-sur de Italia, la cual ha sido denominada formalmente como Domus Liceo Cavour. El interés histórico de la zona está fuera de toda duda, dado que el instituto se encuentra en una parte residencial que en la antigüedad albergó las casas de personajes destacados de la sociedad romana, como Pompeyo, Cicerón o el emperador Augusto. La técnica que usaban en la antigua Roma para que sus construcciones perduraran en el tiempo: es muy inteligenteDurante los trabajos arqueológicos se recuperaron decenas de cajas con fragmentos de frescos, elementos ornamentales y un mosaico característico de la época. Debido a la calidad de las pinturas y estructuras encontradas, el Ministerio de Cultura de Italia ha señalado que continuará con las excavaciones, que podrán extenderse bajo el patio del colegio. El proyecto de conservación contempla en el futuro la apertura de este espacio arqueológico al público, con la propuesta de que los propios estudiantes del liceo colaboren de forma activa guiando a los visitantes.