Una excavación previa a una urbanización en Nimega sacó a la luz el segundo mayor complejo termal romano hallado en los Países Bajos: suelos de piedra caliza en blanco y negro, revestimientos de mármol, hipocausto, columnas, decenas de miles de objetos y monedas que prueban que la ciudad estuvo activa hasta el siglo III. El hallazgo reescribe lo que se sabía de Ulpia Noviomagus