Tras Dreamcast y su fracaso, Sega quería reconciliarse con Nintendo, y la culminación fue un abrazo muy simbólico para cerrar heridas del pasado.Mike Fischer fue un ejecutivo de Sega of America, con una dilatada trayectoria que lo llevó a formar parte de diversas compañías dentro de la industria del videojuego. Tiene un montón de anécdotas que contar, y ya nos dejó alguna interesante, como sus recuerdos referentes a Yuji Naka, uno de los cocreadores de Sonic.Fischer comenzó su carrera en Japón, pero pronto se marchó a Estados Unidos para seguir trabajando en Sega como director de marketing y también vicepresidente. Tuvo un papel importante en la compañía, incluyendo la época en que Dreamcast empezó a desfallecer. Cuenta que en ese momento la empresa estaba transicionando desde una first a una third party, y que su labor consistía en ejecutar este difícil paso lo mejor posible.El simbólico abrazo entre Sega y NintendoUno de los grandes objetivos de Sega por aquel entonces era reparar las relaciones con PlayStation y especialmente con Nintendo, con la cual había mantenido una lucha encarnizada en los años 90. Cuenta algunas anécdotas, como que Andrew House (Sony Computer Entertainment), a pesar de estar enfurecido por la publicidad agresiva que Sega había hecho en el pasado, ayudó a publicitar algunos de los juegos de la compañía de Sonic.Pero con Nintendo la situación era más complicada. ¿Cómo conseguir firmar la paz? Al departamento de marketing de Sega se le ocurrió la idea de llevar a una persona vestida como Sonic a las mismísimas oficinas de Nintendo of America en Redmond (EEUU) para que abrazara a Mario y entraran juntos al edificio: "No voy a mentir, se me saltaban las lágrimas cuando vi la escena".Era la imagen que establecía la reconciliación definitiva entre Sega y Nintendo, antaño grandes rivales dentro de la industria de los videojuegos. A partir de entonces, la historia es bien conocida, con múltiples acuerdos e incluso la llegada de títulos exclusivos a las consolas de Nintendo, como la línea de juegos Mario & Sonic, que es la mejor demostración de que habían dejado atrás una lucha a veces muy poco deportiva.