En computación cuántica solemos mirar una sola cifra: cuántos cúbits tiene una máquina. Pero Helios, el nuevo sistema de Quantinuum, apunta en otra dirección. Con 98 cúbits físicos, busca demostrar que la precisión, la conectividad y el control de errores pueden ser más importantes que una cantidad enorme de cúbits difíciles de manejar.