La promesa de los sistemas de conducción autónoma consiste en que los usuarios viajen tranquilos y liberados del estrés que supone circular por carreteras congestionadas, desconocidas o en condiciones adversas. Pero ese compromiso todavía parece lejos de ser realidad. Al menos para los vehículos de Waymo, la filial de Alphabet, que en apenas dos meses ha tenido que afrontar una serie de incidentes que vuelven a poner en entredicho la fiabilidad de su servicio, aunque también es de recibo reconocer su agilidad para solventarlos.Si el primero de ellos obligó a paralizar de manera temporal el servicio de cerca de 3.800 vehículos por acceder a zonas inundadas sin que el sistema fuera capaz de identificar y evitar dichas regiones, ahora el problema tiene que ver con la detección de zonas en obras en las autopistas.Varios incidentes en las carreteras de Arizona, Estados Unidos, donde los robotaxis se adentraron en zonas de autopistas cerradas al tráfico por construcción, han obligado a Waymo a llamar a revisión a cerca de 4.000 de sus coches hasta aplicar una actualización de software que subsane el fallo.Actualización de software necesaria para cerca de 4.000 taxis autónomos Ha sido la propia Waymo la que ha tomado dicha determinación tras registrar un total de 13 incidentes entre abril y mayo. Para ello, ha remitido un informe a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) en el que detalla la necesidad de actualizar el software de un total de 3.871 vehículos. Como medida cautelar, la filial de Alphabet suspendió el pasado 19 de mayo la circulación de esta flota por las autopistas hasta que se complete e implemente la mejora requerida. "El mes pasado restringimos voluntariamente la circulación en las autopistas mientras realizábamos mejoras, notificamos de forma proactiva a los reguladores estatales y federales, y decidimos presentar una solicitud de retirada voluntaria de software ante la NHTSA"Portavoz de Waymo en un comunicado remitido por la compañía a diversos medios internacionales Según la documentación remitida a las autoridades federales, en determinadas circunstancias el cerebro digital del vehículo autónomo daba una prioridad inapropiada a esquivar otros peligros de la vía antes que a reconocer la señalización de obras de la autopista. Esto provocaba que el sistema ignorase los conos y las vallas, adentrándose a gran velocidad en los tramos cerrados y derivando en esos 13 incidentes registrados entre Phoenix y la Bahía de San Francisco.Waymo actúa por sexta vez en el cerebro digital de sus robotaxisSe trata de la sexta ocasión en que Waymo tiene que suspender, de forma total o parcial, la operativa de sus vehículos. La adaptación a las circunstancias imprevistas de la vía sigue complicando el desempeño de estos sistemas autónomos; ya a finales del año pasado, un apagón eléctrico convirtió a los semáforos en un enemigo imbatible, provocando que una legión de robotaxis se quedara completamente congelada bloqueando las calles de San Francisco al no recibir señales comprensibles para sus sistemas de cámaras.Con una estrategia internacional de expansión que prevé desplegar sus vehículos en más de 20 ciudades fuera de las fronteras estadounidenses antes de que termine el año, la filial de Alphabet no puede permitirse baches que entorpezcan sus planes.En este escenario, detectar y atajar cualquier anomalía con agilidad se ha convertido en una prioridad para blindar la reputación de la marca; un reto que, en el mundo de la conducción autónoma, depende de la rapidez con la que se lance una nueva actualización de software con la que aportar de nuevo confianza a los usuarios.