En Irán, la diferencia entre una condena vinculada a una denuncia por agresión sexual y otra por cantar sin velo ante una audiencia mixta puede reducirse a apenas 25 latigazos.El contraste ha vuelto a poner el foco sobre el sistema judicial de la República Islámica después de que se conocieran dos sentencias dictadas en los últimos meses contra figuras públicas iraníes: el actor y exfutbolista Pejman Jamshidi y la cantante Parastoo Ahmadi.Condena a Pejman JamshidiLa demandante en el caso contra Pejman Jamshidi anunció recientemente que el veredicto judicial ya ha sido emitido y notificado formalmente. Según la sentencia, el intérprete ha sido condenado a 99 latigazos discrecionales por cargos relacionados con una denuncia presentada por una joven actriz.Jamshidi fue detenido el 21 de octubre de 2025 tras ser acusado de agresión sexual y violación. Días después quedó en libertad bajo fianza. Durante 2026 se celebraron varias vistas judiciales relacionadas con las acusaciones, incluidas audiencias en febrero y mayo.La denunciante aseguró haber acudido a todas las sesiones durante el último año sin representación legal y afirmó haber rechazado diversas propuestas de acuerdo económico planteadas por el actor y su equipo jurídico.El caso provocó además un intenso debate público en Irán sobre el abuso de poder y la influencia de las celebridades. Con anterioridad, varios periodistas y profesionales del sector cinematográfico habían señalado que Jamshidi era conocido en determinados círculos artísticos por su insistencia a la hora de buscar relaciones personales.Condena por actuar sin hiyabLa comparación con el caso de Parastoo Ahmadi ha generado nuevas críticas entre activistas y sectores de la oposición iraní.La cantante, de 29 años, fue condenada a 74 latigazos, dos años de prohibición para ejercer actividades artísticas y otros dos años sin poder abandonar el país por actuar sin velo en un concierto difundido a través de YouTube.La sentencia, dictada por un tribunal penal de la ciudad de Qom, también alcanzó a otros ocho integrantes de su equipo. La Justicia consideró que la artista atentó contra la moral pública al difundir contenidos contrarios a las normas éticas y religiosas de la República Islámica.El origen del proceso se remonta a diciembre de 2024, cuando Ahmadi publicó un vídeo de 27 minutos grabado en el histórico caravasar de Deir Gachin. En la actuación aparecía sin hiyab y cantando ante una audiencia potencialmente mixta, dos acciones prohibidas por las autoridades iraníes.Menos de un día después de la publicación, las autoridades presentaron cargos contra la cantante y varios músicos. Todos fueron detenidos posteriormente y quedaron en libertad bajo fianza.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.Puedes ver el informativo completo 'Noticias 1' en Atresplayer.