Han pasado 38 años desde que el jerezano José Antonio Pérez Guerrero decidió asomar la cabeza en el sector inmobiliario. Tras haber sido profesor mercantil y haber pasado por varias promotoras, en 1988 decidió montar la suya propia, 5As Profesionales, un negocio familiar que mantiene su esencia. Son sus hijos quienes tomaron el relevo para continuar una actividad que, en los años ochenta funcionaba de una forma muy distinta.“La titulación de agente de la propiedad inmobiliaria, la otorgaba el Ministerio del Fomento mediante convocatorias nacionales. Eran los únicos que estaban capacitados para poder intermediar o intervenir en una transacción inmobiliaria”, recuerda José Antonio Pérez López, el pequeño de cuatro hermanos, que indica que ese control acabó en el año 2000.Su padre fue uno de los que aprobó esas oposiciones que les dieron la oportunidad de empezar de fundar 5As, nombre que procede de la abreviatura de las cinco actividades profesionales que desarrollaba. En dos despachos ubicados en Sevilla y en Jerez, se dedicaba a la agencia de la propiedad inmobiliaria, la administración de fincas, la actividad de jurado de cuentas, la asesoría fiscal, laboral y contable y la agencia de seguros.José Antonio gestiona las operaciones desde su oficina en Jerez.-MANU GARCÍACuando la segunda generación se puso al frente, se enfocó en los servicios inmobiliarios y cada hermano acabó en una de las oficinas, actualmente repartidas entre Jerez, Rota y Sevilla. Desde sus orígenes, 5As Profesionales ha optado por defender un modelo más cercano, sin necesidad de un gran equipo comercial ni de una maquinaria sobredimensionada. “No necesitamos esa envergadura de empresas, somos mucho más personales”, sostiene. La apuesta pasa por el trato directo, por conocer al cliente y por estudiar sus necesidades antes de plantear cualquier operación. Esa forma de trabajar, asegura, ha permitido construir una relación de confianza que se mantiene en el tiempo. “Después de la buena experiencia con nosotros, los clientes nos traen a familiares o a sus hijos cuando se van a independizar”, cuenta José Antonio, que en los últimos años ha observado de cerca la evolución del mercado inmobiliario.“Antes se llegaba a tener hasta tres viviendas a lo largo de la vida”, recuerda. Hoy la situación se ha reducido en muchos casos a una sola. Un cambio que provoca que los hermanos tengan que afinar más en cada operación.Ya no siempre se trata de una compra para una etapa concreta, sino de una decisión para elegir el hogar donde las familias vivirán el resto de sus vidas.El jerezano mantiene la filosofía de trabajo de sus inicios.-MANU GARCÍAPor esta razón, el jerezano se esmera en ofrecer “tranquilidad” en el proceso, de manera que los clientes conozcan en todo momento qué se firma, qué cargas tiene una vivienda, qué pasos quedan por dar y qué riesgos se evitan cuando todo se hace con orden.“Intentamos que, a lo largo de toda la operación, el cliente lo vea hombro con hombro contigo. Que sepa, sobre todo, con mucha transparencia y con mucha seguridad, que cada paso que se da va conforme a ley y conforme a su objetivo”, afirma.Una forma de trabajar que no fallaLa familia mantiene esta filosofía desde sus inicios, una forma de trabajar que sigue intacta desde 1988. “Llevamos los mismos honorarios”, añade el jerezano, que atiende a cada detalle. Y lo hace con la misma filosofía que lo hacia su progenitor.Certificados objetivos por José Antonio.-MANU GARCÍAEl trabajo de la inmobiliaria se apoya en varios pilares. Uno de ellos es la gestión personalizada, con un asesor profesional que estudia las necesidades de cada cliente para ofrecer las mejores propuestas. Otro es el asesoramiento legal, presente en todas las fases: revisión de notas simples, estudio de cargas, elaboración de contratos conforme a la legislación vigente, análisis de formas de pago y otros aspectos clave.También ofrecen publicidad garantizada, con reportaje fotográfico y publicación del inmueble en portales inmobiliarios y redes de colaboradores para lograr la máxima difusión. A ello se suma el estudio financiero, mediante el cual los asesores analizan la viabilidad de la operación, la capacidad de compra y las posibilidades de financiación existentes en el mercado.Más de 30 años después, los hermanos siguen defendiendo que, cuando algo funciona, quizá lo más inteligente no sea cambiarlo, sino cuidarlo.