El nuevo helicóptero de combate de la empresa italiana Leonardo, el AW249, acaba de hacer su gran debut en el aire. El escenario elegido ha sido la feria aeroespacial ILA 2026 en Berlín, marcando la primera vez que el público puede ver en acción a esta aeronave. Aunque fue diseñado originalmente para satisfacer las necesidades del ejército italiano, el fabricante tiene la vista puesta en el mercado de exportación, donde el aparato aspira a competir cara a cara con gigantes consolidados como el AH-64 Apache estadounidense o el Tigre franco-germano-español.Este modelo sustituirá al veterano AW129 Mangusta, superándolo de manera notable en velocidad, alcance, autonomía y maniobrabilidad. Pilotarlo es más sencillo bajo cualquier circunstancia. Leonardo destaca que el aparato tiene la agilidad necesaria para realizar maniobras evasivas rápidas, utilizando la vegetación o los accidentes del terreno para ocultarse y escapar rápidamente. Además, sus sistemas integrados y sensores anticolisión le permiten operar en condiciones difíciles, como vuelos de gran altitud y en zonas de temperaturas extremas. Se prevé que sea entregado al Ejército Italiano en 2027.Tecnología avanzada al servicio de la tripulación .@ILA_Berlin, one of the world's leading aerospace trade shows, has officially started! From 10–14 June, visit us at the #Leonardo stand and static area H4/130–135to discover our latest innovations and cutting-edge solutions in the aerospace and defence sector. With a strong… pic.twitter.com/60MmNMJMNa— Leonardo (@Leonardo_live) June 10, 2026 Al entrar en la cabina, el cambio tecnológico salta a la vista. El piloto y el copiloto se encuentran con una gran pantalla táctil a color que simplifica el acceso a todos los controles, respaldada por un sistema de gestión táctica de última generación. Este sistema procesa un enorme volumen de datos del campo de batalla y los presenta de forma clara y directa, ya sea en la pantalla principal o a través del casco del piloto, que proyecta información crítica directamente sobre el visor. Esta tecnología de fusión de datos resulta muy importante cuando la visibilidad es nula debido a la arena, la nieve o la lluvia, ya que genera una reconstrucción en tres dimensiones del terreno circundante a partir de los datos de los sensores, permitiendo aterrizar y esquivar obstáculos de manera segura en entornos completamente a oscuras.Además, ambas posiciones de pilotaje son idénticas y totalmente intercambiables, lo que añade flexibilidad operativa. Desde cualquiera de ellas, la tripulación puede asumir el control de un vehículo aéreo no tripulado para gestionar sus cámaras y sensores ópticos. Esta capacidad de trabajar codo con codo con drones permite ampliar el alcance de exploración del helicóptero y mejorar la planificación y ejecución de las misiones en tiempo real.Para llegar a este punto, Leonardo y el Ministerio de Defensa italiano optaron por un desarrollo ágil, aplicando mejoras tecnológicas directamente durante la fase de diseño. En el proceso han colaborado directamente con pilotos de prueba de la compañía y los tripulantes de los actuales AW129 del Ejército Italiano. Gracias a este intercambio de experiencias, el fabricante ha podido diseñar soluciones específicas para lidiar con amenazas híbridas y en los complejos escenarios actuales. Este helicóptero alcanza una velocidad máxima de crucero de 287 km/hEl equipamiento del AW249 para detectar y evadir estas amenazas incluye tecnología LiDAR, sensores infrarrojos y un radar de microondas capaz incluso de identificar drones enemigos. Aquí es donde entra en juego la inteligencia artificial de la aeronave, que calcula en tiempo real las rutas más seguras, adaptando la velocidad y la altitud según los obstáculos del terreno. Pero la IA no solo ayuda en pleno vuelo; también se aplica a la logística mediante un mantenimiento predictivo y prescriptivo. A través de simulaciones continuas, el sistema evalúa el desgaste de los componentes y calcula posibles fallos, lo que reduce las paradas técnicas imprevistas y facilita el trabajo de mantenimiento del personal de tierra.Todo este ecosistema tecnológico está pensado para que el helicóptero pueda sobrevivir en entornos muy hostiles, como las denominadas burbujas de denegación aérea, donde las defensas enemigas plantean retos tanto cinéticos como cibernéticos o cognitivos. Hablamos de una máquina con un peso máximo al despegue de 8,3 toneladas, propulsada por dos motores General Electric de 2.500 caballos de potencia cada uno, con los que alcanza una velocidad de crucero de 155 nudos. Para cumplir tareas de escolta o apoyo aéreo cercano, el AW249 cuenta con un arsenal flexible que combina cohetes de 70 milímetros, misiles aire-aire y aire-tierra, un cañón de 20 milímetros y la capacidad de lanzar y controlar drones o proyectiles autónomos desde el propio helicóptero, multiplicando su radio de acción.