Entrar en un quirófano da respeto a cualquiera. Sin embargo, está más que demostrado que la sanidad pública puede presumir de grandes profesionales. Los pacientes de Ander Bengoechea Trujillo respiran tranquilos. Están en manos de un hombre que ha marcado un hito en el Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz. Este ceutí de 41 años, facultativo del Servicio de Cirugía e integrante de la Unidad de Cirugía Bariátrica, ha logrado una prestigiosa acreditación europea de excelencia que nadie más había obtenido en Andalucía hasta la fecha. Es el primer cirujano de Cádiz y el segundo de España, además del miembro más joven en añadir a su currículum – y al del hospital- el título Board en Cirugía Bariátrica. Una forma de señalar que esta unidad única en la provincia de Cádiz ofrece calidad y que está preparada para operar en cualquier parte de Europa.Para ello, solicitó ser candidato a examen, acreditando una serie de técnicas y procedimientos. Lo hizo gracias al apoyo del jefe de Servicio de Cirugía y Aparato Digestivo, José Manuel Pacheco, y de María de los Ángeles Mayo Ossorio, jefa de la unidad. Tras pasar esa primera fase, realizó las pruebas pertinentes durante el Congreso Europeo Internacional de esta especialidad de la Federación Internacional de Cirugía de la Obesidad y Trastornos Metabólicos (IFSO), celebrado en Málaga. Un examen de cinco horas dividido en tres partes, tipo test, investigación y práctica de casos clínicos. Él sacó más de un 70% de la nota en todas las partes cumpliendo con todos los requisitos y convirtiéndose en un orgullo para este hospital de referencia que creó esta unidad en 2017.Es el único centro de la provincia que ofrece este servicio conocido como cirugía de la obesidad, enfocada en el estómago o los intestinos para ayudar a perder peso. Ander lleva casi 20 años recorriendo los pasillos del hospital gaditano en el que completó su especialidad. En 2003 se mudó a la capital para estudiar la carrera que le abriría las puertas a una profesión que le apasionaba. “Siempre he tenido claro que quería dedicarme a esto”, comenta el sanitario, que trabaja codo con codo junto a otros tres cirujanos de la unidad, Mercedes Fornell, y los dos jefes que le animaron a acreditarse.Ander, durante la entrevista sobre la unidad de cirugía bariátrica.-JUAN CARLOS TORO“La cirugía bariátrica existe desde hace más de 60 años, pero el boom ha sido en los últimos 25, cuando ha habido un gran auge con diferentes técnicas”, explica Ander. Desde la unidad, además de la cirugía metabólica y de la obesidad, tratan todas las enfermedades asociadas como son diabetes, hipertensión, colesterol o apnea del sueño. “Cuando operamos a pacientes obesos solucionamos todos esos problemas”, comenta.El cirujano comparte con lavozdelsur.es que percibe una mayor conciencia de la población. "Yo veía que me iba a pudrir allí solo". Fue lo que dijo José María Fernández cuando se dio cuenta de que no podía seguir inmovilizado en una cama. Ander fue uno de los cirujanos que operó a este vecino de San Fernando que estuvo en el foco mediático por llegar a ser evacuado por la ventana de su vivienda en una grúa. “Es un paciente que no podía andar y ahora lo está haciendo. Vemos que está progresando. Siempre hay dos o tres casos de obesidad extrema al año”, dice el cirujano.La unidad se encarga de los pacientes con obesidad importante, ya que en muchos casos se puede tratar con terapias, dietas o ejercicios sin llegar a tener que intervenir. Para seleccionarlos, se fijan en el Índice de Masa Corporal (IMC). Los endocrinos son los que determinan a los candidatos y los derivan a cirugía. “Hay que saber que una cirugía es un proceso que tiene sus riesgos, entonces hay que seleccionar pacientes que realmente lo necesitan”, dice.El cirujano, en los pasillos de las salas de quirófanos.-JUAN CARLOS TOROSegún datos de la Junta de Andalucía, en la comunidad autónoma 1,2 millones de personas padecen obesidad y cerca de 4,4 millones de ciudadanos lidian con problemas de sobrepeso. Se proyecta que el impacto de esta patología podría afectar a 1,5 millones de andaluces para el año 2030. “Ahora mismo tenemos un gran volumen de pacientes, sobre todo, porque somos los únicos que lo hacemos en la provincia. Nuestra lista de espera desafortunadamente es grande. Nos gustaría operar mucho más, pero tenemos que compaginar con la cirugía oncológica, que también es otra de nuestras parcelas”, explica mientras entra en la consulta por la que pasan todos los pacientes.Consultas con especialistasDesde esta sala, que cuenta con una camilla y una báscula de dimensiones considerables, la enfermera Maripaz Bienvenido lleva nueve años atendiendo a personas de toda la provincia. “Cada vez el listado es mayor. Empecé con 70 pacientes en 2017 y ahora tenemos a más de 200. Esto tiene una doble lectura. Hay mucha demanda porque la gente tiene más conciencia y da el paso”, comenta la enfermera. Ella es la encargada de realizar las primeras valoraciones, tomarles todas las medidas antropométricas como el peso o la altura, y guiarles. Según explica, todas las personas tienen que perder peso obligatoriamente antes de ser intervenidos. Normalmente, un 10% independientemente de que sean aptos desde el principio.Maripaz se dedica al control y seguimiento de cada caso presencialmente y mediante llamadas. Además, transmite los pasos necesarios durante el proceso apoyándose en un Manual para pacientes de cirugía bariátrica creado por los miembros de la unidad. “Hay un protocolo que tienen que cumplir”, dice la sanitaria, que se encuentra con personas que nunca han oído la palabra “bariátrica”. “Aquí la palabra gordito no tiene cabida. Se explica todo y se hace mucha divulgación”, añade.Detalle del manual que se entrega a los pacientes.-JUAN CARLOS TOROLos pacientes -algunos más que otros- se implican en el tratamiento tras pasar las consultas de endocrinos, psicólogos, neumólogos y otros especialistas. “La obesidad se soluciona a largo plazo. No es una patología aguda que hay que resolver como la cirugía oncológica o la cirugía de urgencia. A lo mejor te dan cita dentro de cuatro años. A veces conviene esperar porque es algo que solucionamos para toda la vida”, sostiene Ander.En algunos casos, entran en juego los famosos pinchazos. Marcas comerciales como Wegovy, que promete la pérdida de peso del 21% en 72 semanas. Empezando con una inyección de semaglutida con 4 dosis por casi 200 euros. Una alternativa que se ha puesto de moda, pero que tiene una doble cara sin supervisión médica.“Todo el mundo tiene un médico conocido que se los receta, pero hay que transmitir que son fármacos que no están exentos de complicaciones y efectos secundarios. Como efecto secundario tratan la obesidad, pero son específicos para la diabetes. No se pueden poner, como mucha gente lo demanda, para perder unos kilos y se acabó”, sostiene el cirujano.Maripaz Bienvenido, enfermera especializada en cirugía bariátrica.-JUAN CARLOS TOROEn el ámbito profesional, la considera una “buena herramienta” para los pacientes con obesidad que no llegan a ser candidatos a la cirugía, y para quienes ya han sido sometidos a una operación y necesitan una ayuda para mantener el peso. “A veces incluso lo recetamos para la pérdida de peso obligatoria antes de operar”, añade.Las técnicas de cirugía más comunesCuando los pacientes han alcanzado el peso necesario, es momento de someterse a la cirugía. En los últimos 30 años, ha habido una gran evolución en las técnicas, que continúan en constante mejora. Ander habla de siete tipos, desde extirpar parte del estómago hasta derivaciones intestinales para evitar la absorción de alimentos. Sin embargo, las que se aplican en un 90% de los casos son la gastrectomía vertical, conocida como la reducción del estómago; y el bypass gástrico, que reduce el estómago a una pequeña bolsa y la conecta directamente al intestino delgado, disminuyendo así la absorción de calorías y nutrientes. “Cada técnica lleva su tiempo y varía en función de cada paciente, pero las intervenciones suelen durar entre 50 minutos y dos horas”, señala.Históricamente, se lleva a cabo un abordaje laparoscópico, es decir, una técnica mínimamente invasiva que permite realizar operaciones complejas a través de pequeñas incisiones. A este se suma la cirugía robótica, que la unidad empezó a implementar en 2022. Los cirujanos utilizan un robot que el hospital adquirió en plena pandemia para otras causas, pero que se ha ido aprovechando en otras especialidades como la cirugía oncológica.El equipo no opera directamente, sino que lo hace mediante brazos robóticos que controlan a través de una consola. “Supone mucha más precisión, nuestra habilidad quirúrgica con las manos es menos precisa. El robot no conduce el temblor cuando lo manejamos y esto hace que las cirugías sean más seguras y menos dolorosas”, detalla el facultativo, que muestra especial entusiasmo por este campo.Ander, en una intervención de cirugía robótica.Actualmente, el 90% de los pacientes de cirugía bariátrica se benefician de este recurso que, en la provincia gaditana, solo ofrece este hospital. Ander es uno de los cirujanos acreditados para usarlo.En general, “al año operamos aproximadamente alrededor de unos 100 pacientes. Desde que entras en atención primaria hasta que ya estás en quirófano pueden pasar 3 o 4 años”, dice. En este periodo de tiempo, algunas personas se desesperan y optan por la vía privada.Alternativas que, a veces, salen carasEn los últimos años, Turquía se ha convertido en el destino estrella para este tipo de intervenciones, al igual que para los injertos de pelo. “Vienen pacientes que se han operado en el extranjero y han tenido complicaciones severas que hemos tenido que tratar”, comenta Ander, que aconseja esperar para garantizar la calidad y experiencia del centro sanitario.Ander Bengoechea, Maripaz Bienvenido y Mercedes Fornell, en la consulta de cirugía bariátrica del Hospital Puerta del Mar de Cádiz.-JUAN CARLOS TOROMaripaz traslada que, a veces, cuando comunica a los pacientes del listado la fecha fijada para su intervención, estos le cuentan que ya se han operado por la privada. “Aquí no les podemos hacer el seguimiento, pero si vienen con complicaciones sí, aquí se cuida a todo el mundo”, explica la enfermera.Desde la unidad, transmiten que también existe un porcentaje de casos en los que no se alcanza el objetivo previsto. “Esto no es una cirugía estética, es una cirugía de salud. Nosotros no vamos a convertir a un paciente muy obeso en uno delgado, lo vamos a convertir en un paciente metabólicamente sano. Nosotros buscamos salud, no estética. Y esto lo conseguimos en un 70%, el otro 30% fracasa”, detalla Ander. Puede ocurrir por diversas razones, desde que la persona no se adapte a la técnica quirúrgica hasta que siga con malos hábitos después de la intervención.Por ello, ese porcentaje de pacientes necesita una doble cirugía bariátrica al haber fallado la primera. El cirujano reconoce que “la obesidad es muy compleja” y destaca que está condicionada por numerosas vías metabólicas y genéticas.Mercedes Fornell y Ander Bengoechea forman parte de la única unidad de cirugía bariátrica de Cádiz.-JUAN CARLOS TOROAnder, colocándose el equipo obligatorio para las intervenciones.-JUAN CARLOS TORO“No es solamente el mito de estoy obeso porque como mucho. Al final, está muy relacionada con la ingesta de calorías, pero muchas veces, la cantidad que comes no está vinculada a lo obeso que estás.La obesidad infantil, el origen de todoSegún datos de la Junta de Andalucía, cerca del 36% de los menores andaluces sufre de exceso de peso. Actualmente, los pediatras reportan la aparición de diabetes tipo 2 y otros problemas metabólicos en niños de tan solo 11 años. Por tanto, la obesidad infantil es uno de los mayores retos de salud pública. La Consejería de Salud y Consumo de la Junta mantiene vigente el Plan Integral de Obesidad Infantil de Andalucía (Piobin 2007-2012) que, tras años de aplicación, se encuentra en su fase final de actualización. Este permite realizar actuaciones para avanzar en las estrategias dirigidas a la promoción de hábitos de vida saludable.La cirugía puede ser robótica o de abordaje laparoscópico.-JUAN CARLOS TORO“La prevención es muy importante porque en la infancia es donde se crean nuestras células grasas. Una de las mejores prevenciones que hay para la obesidad en la forma adulta es combatir la obesidad infantil, sobre todo, entre los 6 y 12 años”, explica Ander, que muestra su preocupación por este tema.“El mito de que el niño gordito es un niño sano tenemos que eliminarlo. La obesidad es un problema de salud y no estético. A largo plazo vas a tener diabetes y colesterol. Ya vemos a gente muy joven con estos problemas”, indica.