La fiesta del fútbol volvió a teñirse de violencia. La vuelta de la final del playoff de ascenso a LaLiga EA Sports entre la UD Almería y el Málaga CF quedó marcada por los graves incidentes registrados en los aledaños del Estadio de los Juegos Mediterráneos, que obligaron incluso a retrasar el inicio del encuentro.El episodio más grave lo confirmó la propia Policía Nacional: el autobús que trasladaba al conjunto malagueño recibió el impacto de una botella, "rompiendo la mampara exterior de una de las lunas". El lanzamiento se produjo durante un enfrentamiento al coincidir ambas hinchadas en el exterior del recinto. Por razones de seguridad, el trayecto del vehículo "fue más lento", mientras los agentes "abrían paso para evitar más incidentes". Más de 50 minutos estuvieron parados los jugadores del Málaga con la luna rota. El club no quiso atrasar el partido 30 minutos, como sucedió, sino directamente suspender el encuentro, alegando que los jugadores estaban muy nerviosos y habían temido por su seguridad.deportesMálaga es de Primera ocho años después Pablo Fdez. QuintanillaLas imágenes hablan por sí solas. Aficionados entrados en edad del Almería, que jugaba en casa, teniendo que salir corriendo de los aledaños porque se echaron encima los aficionados del Málaga, que no le atacaron, pero sí que entraron en refriega con la Policía.Policías cargan contra aficionados del Málaga.-JORGE ZAPATA / EFENo hubo detenidos ni heridos y negó que se efectuaran cargas policiales. Pero ese relato contrasta de lleno con los vídeos difundidos y con los testimonios de testigos presenciales. Las imágenes muestran a agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) corriendo hacia los seguidores visitantes con las defensas desenfundadas, desencadenando carreras y golpes para dispersar a los aficionados tras confluir las dos aficiones.El nuevo brote de tensión resulta especialmente llamativo porque llega tras un esfuerzo expreso por blindar el estadio. Ni siquiera blindándolo se pudo impedir la lamentable imagen.